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Los Devas - Deidades Benévolas en el Hinduismo y el Budismo

Los Devas son deidades benévolas en el hinduismo y el budismo. Posteriormente fueron asimilados también a las creencias esotéricas occidentales. देव en escritura devanagari.

Deva en el sistema AITS (alfabeto internacional de transliteración sánscrita).

Etimología Deva proviene de la palabra protoindoeuropea *deiwos, un adjetivo que significaba ‘celestial’ o ‘brillante’, el cual es un derivado vrddhi de la raíz *diw, que significa ‘brillar’ (especialmente el cielo iluminado por el día). El femenino en sánscrito es devī (en protoindoeuropeo *deiwih), que significa ‘diosa’. También podría estar relacionado con la raíz *diiv, que significa ‘jugar’.

En idioma Avesta el cognado era daeva, que tenía una connotación peyorativa. En el zoroastrismo posterior, los daevas eran seres malignos; pero este significado no es evidente en textos más antiguos.

La pareja de dioses Mitra-Varuna en el Rig-veda es sorprendentemente similar a la par Mithra-Ahura en el Yasna. En el ''Zend avesta, sin embargo, los daevas son retratados con cualidades guerreras como fuerzas opuestas de los ahuras (que son afines a los asuras hinduistas).

También Cognados de los Deva son:

Los dievas lituanos (en letón dievs, y en prusiano deiwas),

  • El dios germano tiwaz o tiúaz ―dios que aparece en la palabra inglesa tuesday (el martes, ‘día de Tiú)
  • En latín deus (‘dios’) y divus (‘divino’), de las que derivan las palabras inglesas divine, "deity",
  • En francés Dieu,
  • En italiano Divino, Divinitá, Dio
  • En español Divino, Deidad, Divinidad y Dios.

Existe un nombre propio protoindoeuropeo relacionado pero distinto: *Dyeus, que ―aunque tenga la misma raíz diú (‘cielo brillante’) originalmente puedo haberse referido al cielo, y de ahí viene el «Padre del Cielo», el dios principal del panteón indoeuropeo, que continuó en el dios sánscrito Dyaus.

En la India se convirtió en el sánscrito Dyaus Pitar (padre de los dioses), en Grecia sería Zeus Pater y en Roma Iu-Piter (Júpiter).

En el idioma hindi moderno, a los devas se los conoce como dévatas.

La palabra romaní (gitana) para «dios», del o devel, desciende directamente de dévata.

Los Devas en el Rig-Veda

Lista de dioses en el Rig-veda

El panteón en la tradición srauta consiste en varios dioses y diosas. Los principales dioses varones son los siguientes:

Agní

En el marco del hinduismo, Agni (‘fuego’ en sánscrito) es el dios védico del fuego.

Junto con los dioses Indra y Suria conformaban la “trinidad védica”, que más tarde fue reemplazada por la trinidad puránica de Brahmá, Visnú y Shivá).

En el arte hinduista se lo representa con dos rostros —lo que sugiere sus efectos beneficiosos y destructivos—, ojos y cabello negro, tres piernas y siete pares de brazos. De su cuerpo emanan siete rayos de luz (otro de sus nombres es Sapta Yijuá, ‘siete lenguas’). Su vehículo es un macho cabrío, o una cuadriga tirada por cabras (o más raramente por loros).

Actualmente en los templos hinduistas todavía se utiliza el sagrado taladro agni manthana (‘batido de fuego’) para generar fuego por fricción, que simboliza el milagroso nacimiento diario de Agni.

El Fuego Agni

El vocablo sánscrito Agni se refería especialmente al fuego del sacrificio, de tres tipos:

  • Gārhapatia (siendo griha: hogar),
  • Āhavanīia
  • Dakshina

Por eso también era una manera de referirse al número tres. También funcionaba como un sustituto místico de la letra r.

Este vocablo agni tiene la misma raíz indoeuropea que dio origen al término latino ignis (y el español «ígneo»), el lituano ugnis y el eslavo ognj.

Había también un dios del fuego digestivo (la acción de los ácidos gástricos les parecía a los hinduistas parecida a la acción del fuego, que cocina).

También llamaban agni a la facultad digestiva y a la bilis.

También existen varias plantas con el nombre de agni.

agni-yijuá (‘lengua del dios Agni’): consumir un sacrificio a través de Agni.

Indra

Se puede clasificar a Indra como una deidad afín a otros dioses indoeuropeos, como Thor, Perun y Zeus, y con dioses de las bebidas alcohólicas como Dionisos. El nombre de Indra también se menciona entre los dioses de los mitanni, un pueblo hurrita indoario-hablante que gobernó el norte de Siria entre el 1500 y el 1270 a. C.

En la mitología hinduista, Indra es el rey de los dioses o devas y señor del Cielo y dios principal de la primitiva religión védica (previa al hinduismo) en la India. Aparece como héroe, deidad y figura central en el libro Rig-veda (mediados del II milenio a. C.). Es considerado el dios de la guerra, la atmósfera, el cielo visible, la tormenta y el rayo, que era representado como una espada con ondulaciones (como un rayo).

Posteriormente, en el hinduismo, se convirtió en el rey de todos los semidioses (dioses inferiores) y fue superado por los dioses Brahmá, Vishnú y Shivá.

Su arma es el relámpago (vashra).1 Su vajana (vahana: ‘vehículo, montura’) es el elefante Airavata, que representa la nube de la cual Indra hace descargar su lluvia.

Entre otras cosas es el dios regente de la pupila del ojo derecho (mientras que la del izquierdo es representada por su esposa, la diosa Indrānī) o Sachi.

Su piel es blanca o amarillenta y su cuerpo está cubierto de ojos con párpados que le permiten ver todo lo que sucede en el mundo.

En realidad esos ojos fueron una maldición-bendición de sabio Gótama. Indra había seducido a la esposa del sabio, Ajalia (Ahalya). Al enterarse el asceta del adulterio, hizo que el cuerpo de Indra se llenara de decenas de vulvas. Indra hizo penitencias para pedir perdón, y el sabio terminó accediendo a convertir las vulvas en ojos.

En las escrituras hinduistas, Indra es un dios temeroso de perder su puesto como dios principal. Por eso, cuando se entera de que algún humano (como Vishuámitra) realiza muchas austeridades para ganar karma que le permita ascender en una siguiente encarnación y ocupar el puesto de Indra, éste envía a las prostitutas celestiales, las apsaras (como Urvashí, Rambhá o Menaká) para que lo seduzcan y le hagan perder todo avance místico.

Vaiu

Vaiu como Viento

Como elemento, el vaiu (aire) forma parte de los pancha majá bhuta, los ‘cinco grandes elementos’ en el hinduismo:

  • prithuí o bhumi: tierra
  • apa o yala: agua
  • agni o teyas: fuego
  • vaiu: aire
  • akasha: éter.
Vaiu como Dios del Viento

El concepto Vaiu es fundamental como Mukhia Vaiu (‘viento principal’) o Mukhia Prana (‘aire vital principal’), formado por un grupo de cinco divinidades, conocidas como Prana, Apana, Viana, Udana y Samana que controlan la vida, el aliento vital, el viento, el tacto, la digestión y la excreción.

En los Upanishad hay numerosas referencias a Vaiu, particularmente en el Brijad-araniaka-upanishad, donde se relata la historia de las divinidades que controlan las funciones vitales y su lucha para determinar cual de ellas es la imprescindible. Cuando una deidad como la de la visión abandona el cuerpo del hombre, este continúa viviento y se adapta a la nueva situación de invidente. Esto pasa con todas y cada una de las funciones reguladas por los dioses que controlan el cuerpo, excepto con Vaiu, que en este relato demostrará ser el imprescindible aliento que permite realizar su función al resto de deidades y por tanto mantener la vida.

Guardianes del Espacio

Vaiu es uno de los diez dioses dik pala (protectores de las direcciones): es el guardián del noroeste.

  • Este: Indra
  • Sudeste: Agní
  • Sur: Iama
  • Sudoeste: Níriti
  • Oeste: Varuna
  • Noroeste: Vaiu
  • Norte: Kubera
  • Nordeste: Ishana (un aspecto de Shivá).

Avataras

Según el texto sánscrito el Ramaiana (siglo III a. C.), Pavan ―otro aspecto de Vaiu― tuvo un papel importante en cómo la humana Anyana tuvo a su hijo semidiós Jánuman (antropoide parecido a un mono). Por eso Jánuman también recibe el nombre de Pavan Putra (hijo de Pávana) y Vaiu Putra (hijo de Vaiu). En algunos textos se lo considera un avatar parcial de Vaiu. Vaiu fue su mentor espiritual.

Según el Majabhárata (siglo III a. C.), el dios Vaiu tuvo relaciones sexuales con la reina Kunti (esposa del rey Pandu), quien así tuvo su segundo hijo: Bhima (uno de los cinco Pándavas), quien tenía la fuerza destructiva de su divino padre.

El religioso vaisnava Madhua (1238-1317) fue el fundador de la doctrina duaita o dualista ―que sostiene que Dios y las almas son diferentes―. Él afirma en sus libros ―citando el Rig-veda (el texto más antiguo de la India, de mediados del II milenio a. C.) como evidencia― que él era un avatar de este Mukhia-Vaiu, que se encarna para enseñar a las almas dignas la correcta veneración del dios Vishnú y para corregir los «errores» de la filosofía aduaita (que considera que Dios y las almas son lo mismo), de la que él estaba en contra.

Varuna

En la época védica Váruna parece ser un dios de origen indoeuropeo. En un tratado celebrado en el siglo XIV a. C. entre hititas y mitanis, se le menciona junto a Mitra y otras divinidades como uno de los garantes del acuerdo. En la religión védica primitiva (previa al hinduismo), Váruna era un dios principal, uno de los Aditias. Era uno de los dioses hindúes más importantes: el jefe de los asuras, según se menciona en el Rig-veda (mediados del II milenio a. C.).

Se le consideraba un dios del cielo o dios de la lluvia, en un aspecto más o menos negativo, ya que formaba el caos del cielo, creando lluvias, tormentas, rayos y truenos.

Váruna también regía el reino de los muertos.

Su consorte era la diosa Varuni o Varunani. El nombre de la diosa, mera derivación del propio nombre de Váruna, se ha interpretado en ocasiones como indicio de un estrato evolutivo en el panteón védico en el que las divinidades femeninas no tenían un papel relevante dentro un panteón eminentemente masculino.

Siempre iba acompañado de su hermano gemelo Mitra (‘amigo’), que era el Dios Sol del alba, de la amistad. Ambos eran los dioses del juramento y los contratos. Juntos representaban al día completo: Váruna era la noche y lo oscuro, mientras que Mitra era el día, la mañana y la luz solar. Es por ello que ambos representaban la ley, con sus dos caras.

El Átharva-veda describe a Váruna como omnisapiente, capaz de detectar cualquier mentira. Las estrellas son sus espías de mil ojos, vigilando cada movimiento de los hombres.

Mientras Mitra vigilaba que se cumplieran las promesas, los juramentos, los contratos, y la honestidad en la amistad y en todas las relaciones, Váruna hacía lo propio en su ámbito, pero de manera belicosa, tanto en el cielo como en la inmensidad de las profundidades.

Váruna era el regente de la noche «es a veces visible a la mirada de sus adoradores»; habita en una casa con mil puertas, de forma que es siempre accesible a los nombres. Se dice que tiene una excelente vista, pues conoce cuanto ocurre en el corazón de los hombres. Es el rey de los dioses y hombres; es poderoso y temible: nadie puede resistir su autoridad. «Es el soberano regente del universo», «es el que hace que brille el sol en el cielo; los vientos que soplan no son más que su aliento; él ha vaciado los cauces de los ríos, que fluyen obedeciendo a sus mandatos y ha hecho la profundidad de los mares».

Váruna En el Hinduismo

En la época puránica, Váruna pasó a ser el dios del mar, un semidiós secundario. Su vajana (vahana: ‘vehículo’) era un ser que a menudo es representado con una forma similar a la de un cocodrilo, llamado Makara.

Según el texto épico Rámaiana, Váruna era dueño de Saumanasá, el elefante del Oeste (entre los cuatro elefantes que sostienen el universo).

Maruts

En el hinduismo los Maruts son deidades de las tormentas e hijos de Rudra y Diti, y sirvientes de Indra.

मरुत, en letra devánagari.

marut, en el sistema IAST de transliteración.

Probablemente los ‘relampagueantes’ o los ‘brillantes’.

También se los conoce como los Marutgaṇa (el grupo de los Marut)

El número de Maruts varía entre 2 a 60 (3 veces 60, en el Rig vedá 8.96.8. Son muy violentos y agresivos, descritos como armados con armas de oro (rayos y relámpagos), dientes de hierro y rugen como leones, residen en el norte, andan en carros de oro tirado por caballos rojizos, a veces llamados pṛiṣatīḥ. En el Rig vedá se dice que Mātariśvan es el líder de los Marut.

En la mitología védica, los Maruts, una tropa de jóvenes guerreros, son los compañeros de Indra. De acuerdo con el mitólogo comparativo Georges Dumézil, son cognados de los Einherjar y la mítica Cacería salvaje.

De acuerdo con el Rāmāiaṇa, la madre de los Maruts, Diti, se mantuvo embarazada durante cien años para tener un hijo que fuera más poderoso que Indra. Indra lo evitó disparándole un relámpago y destruyendo el feto en un cierto número de poderosas deidades.

En los Vedá dice que son hijos de Rudra y Pṛiśni o que son hijos de los cielos o hijos del océano.

En el comentario de Iāska al Naighaṇṭuka 5.5 se los cuenta entre los dioses de la esfera media.

En la literatura posterior dice que son hijos de Diti, su número 7 o 49 (7 veces 7).

Aditias

En las religiones de la India, los Aditiás son un grupo de deidades solares, hijos de Áditi y el sabio Kashiapa.

El nombre Āditiá (‘hijos de Áditi’) y sus avatares como Aditiá, Vikrama Aditiá, Suria Aditiá, etc, son también nombres comunes en la India, como una forma de respeto al dios Sol.

En los Vedas

En el Rig-veda, los Aditiás son siete deidades de los cielos:

  • Amsha
  • Ariaman
  • Bhaga
  • Daksha
  • Mitra

Váruna (el más importante)

En otro pasaje del mencionado Rig-veda dice que son siete, pero no menciona al séptimo. Algunos autores creen que sería Suria, Savitrí o Ravi (tres nombre del dios del Sol).

En otro pasaje se dice que son ocho Aditiás, pero que el octavo, llamado Martanda se quedó fuera del mundo.

En algunos textos Taitirías se dice que los Aditiás son:

  • Amsu
  • Ariaman
  • Bhaga
  • Indra
  • Mitra
  • Váruna

Vivasvat (otro nombre de Suria).

Como clase de dioses, los Aditiás del Rig-veda, fueron distinguidos de otros grupos como los Marut, los Ribhús o los Vísuadevas (aunque Mitra y Váruna aparecen también en la lista de los últimos). En el Taitiríia-samhitá (del Iáyur-veda), el número que recibe es el ocho.

Rudra

Rudra es una deidad rigvédica, asociada con el viento o la tormenta, y la caza. El nombre se traduce generalmente como ‘el rugidor’. En el Rig-veda (el texto más antiguo de la India, de mediados del II milenio a. C.), Rudra ha sido elogiado como «el más poderoso de los poderosos». El himno «Sri Rudram» del Iáyur-veda es dedicado a Rudra, y es importante en la doctrina sivaísta.

Nombre Sánscrito

rudra, en el sistema AITS (alfabeto internacional para la transliteración del sánscrito).

रुद्र, en escritura devanagari del sánscrito.

Pronunciación: /rʊdrə/ o [rúdra] (no [rrúdra]) en sánscrito

La etimología del teónimo Rudra es algo incierta. Por lo general se deriva de la raíz sánscrita rud, que significa ‘chillar, aullar’.0 De acuerdo con esa etimología, el nombre de Rudra se ha traducido como ‘el que ruge’.

Según Grassman, rud también significaba ‘brillar’; entonces Rudra significaría ‘el brillante’.

Un verso rigvédico dice: «rukh draavayathi, iti rudraha», donde rukh significa ‘tristeza’ o ‘miseria’, draavayathi significa ‘expulsar’ o ‘eliminar’ e iti significa ‘eso que’ o ‘aquel que’. El verso implica que Rudra es el que elimina el mal y deja que entre la paz.

Stella Kramrisch observa una etimología diferente relacionada con el adjetivo raudra, que significa ‘salvaje’, es decir, ‘de naturaleza rudra’, y entonces traduce el nombre Rudra como ‘el salvaje’ o ‘el dios feroz’.

K. Sharma sigue esa etimología alternativa y traduce el nombre Rudra como ‘el terrible’ en su glosario del Shiva-sajasranama.

El comentarista Saiana sugiere seis posibles derivaciones de Rudra. Sin embargo, otra referencia afirma que Saiana sugirió diez derivaciones.

En el Rig-veda 10.92.9, al nombre de Rudra se le aplica el adjetivo shivam en el sentido de ‘propicio’ o ‘amable’.

Según Gavin Flood, Shiva aparece como sustantivo propio (Śiva, ‘el amable’ o ‘el auspicioso’) recién a finales del período védico, en el Katha-araniaka.

En cambio Axel Michaels afirma que Rudra fue llamado Shiva por primera vez en el Sweta-aswatara-upanishad.

Rudra es llamado ‘el arquero’ (en sánscrito: Śarva) y la flecha es un atributo esencial de Rudra.

Este nombre Sharva aparece en el Shiva-sajasra-nama, y R. K. Sharma señala que en idiomas más modernos a menudo se utiliza como un nombre de Shiva. La palabra se deriva de la raíz sánscrita śarv, que significa ‘herir’ o ‘matar’. y R. K. Sharma utiliza ese sentido general en su traducción interpretativa del nombre Śarva como ‘aquel que mata [a las fuerzas de la oscuridad]’. Los nombres Dhanwin (‘arquero’) y Banajasta (‘arquero’, literalmente ‘flecha-mano’) también se refieren a la arquería.

En otros contextos la palabra rudra simplemente puede significar el número ‘once’.

La palabra rudraksha (‘ojo de Rudra’; siendo aksa: ‘ojo’), se utiliza como un nombre tanto para la baya del árbol Elaeocarpus ganitrus, como para un rosario de cuentas de oración hecho a partir de esas semillas.

Shiva y Rudra

El dios hinduista Shiva comparte varias características con Rudra: el teónimo Shiva se originó como un epíteto de Rudra, el adjetivo śiva (‘amable’) se utilizaba eufemísticamente para referirse a Rudra, junto con el epíteto aghora abhayankar (‘no aterrador y extremadamente tranquilo’).

En el período posvédico (en las epopeyas en sánscrito), el uso del epíteto llegó a superar el teónimo original y el nombre del dios Rudra se tomó como sinónimo del dios Shiva y desde entonces ambos nombres se utilizan indistintamente.

Rudra en los Himnos Rigvédicos

La primera mención de Rudra aparece en el Rig-veda, donde tres himnos enteros se dedican a él. En general, en el Rig-veda hay alrededor de setenta y cinco menciones a Rudra.

En el Rig-veda, el papel de Rudra como un dios temible es evidente en referencias a él como ghora (‘extremadamente aterrador’), o simplemente como asau devam (‘ese dios’). Él es ‘feroz como una fiera formidable’ (Rig-veda 2.33.11). Chakravarti resume la percepción de Rudra diciendo: «Rudra es así considerado con una especie de miedo servil, como una deidad cuya ira se debe minimizar y cuyo favor debe ganarse».

El verso 1.114 del Rig-veda es una apelación a Rudra por misericordia, donde se lo menciona como «poderoso Rudra, el dios con el pelo trenzado».

En el verso 7.46 del Rig-veda, Rudra se describe como armado con un arco y con flechas veloces. Como lo cita R. G. Bhandarkar, el himno dice que Rudra descarga «brillantes rayos o flechas que se extienden entre el cielo y la tierra» (Rig-veda 7.46.3), que puede ser una referencia a la potencia destructiva de los rayos.

Se cree que Rudra causa enfermedades, y cuando los creyentes hinduistas se recuperan de una enfermedad, también se lo atribuyen a la gracia de Rudra. En el verso 7.46.2 del Rig-veda se le pide que no aflija a los niños con enfermedades, y en el verso 1.114.1 se le pide que mantenga a las aldeas libres de la enfermedad. Se dice que tiene remedios curativos (Rig-veda 1.43.4), que es el mejor curandero entre todos los curanderos (Rig-veda 2.33.4), y que posee un millar de hierbas curativas (Rig-veda 7.46.3). Esto se describe en el nombre alternativo de Rudra como Vaidianatha (señor de las plantas curativas).

Regente Supremo

El verso 2.33.9 del Rig-veda llama a Rudra Ishana Bhuvana, ‘el Señor de la Tierra’.

sthirebhiraṅghaiḥ pururūpa ughro babhruḥ śukrebhiḥ pipiśehiraṇyaiḥ

īśānādasya bhuvanasya bhūrerna vā u yoṣad rudrādasuryam

Con miembros firmes, multiforme, el poderoso, el leonado, se adorna con brillantes adornos de oro:

La fuerza de Dios nunca se aparta de Rudra, aquel que es soberano de este mundo, el poderoso.

Rig-Veda

En cambio, un milenio más tarde, el Taitiríia-araniaka del Iáyur-veda (1-10-1) cita a Rudra y a Brijaspati como hijos de Bhumi (la Tierra) y el Cielo. Esto entra en conflicto directamente con la pretensión de Rudra de ser el dios supremo.

Este mundo se desea como un lugar de residencia por miles de JeevarAsis El mundo superior se desea de manera similar por miles de devas. La tierra y el cielo (Swarga) son como los dioses gemelos, Asvini Devas, que destierran las enfermedades y nos bendicen con bhogam; los Asvini Devas son los protectores del universo y su sankalpam (volición) nunca falla. Bhuloka es la esposa y el cielo es el esposo; están unidos como una pareja. La plataforma elevada para el iagam, el iaga-medai (iagña-vedi) debe ser considerada como una dama. Entre tus formas, una es el día con tonalidad blanca, la otra es la noche con tono oscuro. Ambos tús permanecen firme como Suria en el cielo con formas iguales, únicas y alternadas.

Relación con otros Dioses Védicos

Rudra le pide al dios de cuatro cabezas Brahmá que se calme.

Rudra se utiliza tanto como un nombre de Shiva y colectivamente («los Rudras») como el nombre de los Maruts. Gavin Flood caracteriza a los Maruts como «dioses de la tormenta», asociados a la atmósfera. Son un grupo de dioses, cuyo número varía entre 2 y 60, a veces también mencionados como 11, 3338 o 180 (es decir, tres veces 60, véase el verso 8.96.8 del Rig-veda).

A veces se menciona a los Rudras como «los hijos de Rudra», mientras que a Rudra se lo conoce como «padre de los Maruts» (Rig-veda 2.33.1).

En el verso 7.40.5 del Rig-veda, Rudra es mencionado junto con una larga lista de otros dioses. Aquí está la referencia a Rudra, cuyo nombre aparece como uno de los muchos dioses que son invocados:

Este Varuna, el líder del rito, y el real Mitra y Ariamán, sostienen mis actos, y la divina Aditi, sin oposición, es invocada con seriedad: que ellos nos den seguridad contra el mal. Yo propicio con oblaciones a las ramificaciones (vayaḥ) de esa divina alcanzable Visnú, que nos hace llover beneficios. Rudra derrama sobre nosotros la magnificencia de su naturaleza. Los Aswin han descendido hasta nuestra morada abundando con alimentos (sacrificiales).

La interpretación de un escoliasta anónimo de la palabra sánscrita vayaḥ, que significa «ramificaciones» o «ramas», es que todas las demás deidades son, por así decirlo ramas de Vishnu,

En cambio Ralph T. H. Griffith cita a Ludwig, quien escribió: «Esto [...] no da ninguna interpretación satisfactoria» y cita otros puntos de vista que sugieren que en este punto el texto está corrupto.

Brijaspati

Según las escrituras védicas, él es el purojita (sacerdote para hacer sacrificios de fuego, para obtener beneficios materiales) de los dioses, y el archienemigo de Shukra Acharia, el gurú de los danavas (demonios).

Tradicionalmente se lo describe con piel de color amarillo o dorado. Sostiene los siguientes atributos divinos:

  • Una vara (danda)
  • Una flor de loto
  • Un yapa-mala (cuentas de rosario, para rezar).

Su vehículo es un elefante o una cuadriga arrastrada por ocho caballos.

Tiene una vaca legendaria, que era codiciada por todos los dioses. Ella fue creada por los Ribhus (los tres dioses Ribhu, Vasha y Vibhwán, que viven en el círculo solar, y son los artistas que crearon los caballos de Indra, el carro de guerra de los Aswins y la milagrosa vaca de Brijaspati).1

Según la astrología hinduista, él preside sobre el día jueves (guru-vara).3

Es el regente del planeta Júpiter y frecuentemente se lo identifica con ese planeta.

Familia de Brijaspati

De acuerdo con el texto Shiva-purana, Brijaspati era un ser humano, sus padres eran el rishi Anguiras y su esposa Surupa. Sus hermanos son Agni, Samvarta (o Samvartana), Utathia y sus hermanas son Sinivali, Kujú, Raka, Anumati y Akupara.

Realizó austeridades en las orillas del mar en Prabhas Tirtha. El dios Shivá le otorgó la posición como un dios, maestro espiritual de los dioses, y también como uno de los nueve planetas nava-grajas (‘nueve astros’).

Esposas e Hijos de Brijaspati

Brijaspati tiene tres esposas:

  • Shuba, la primera esposa, dio a luz a siete hijas: Bhanumati
  • Raka
  • Archishmati
  • Majamati
  • Majishmati
  • Sinivali
  • Javishmati.
  • Tara, su segunda esposa, dio a luz a siete hijos y una hija.
  • Mamata, su tercera esposa, tuvo dos hijos: Kacha4
  • Bharadwash.

Los bráhmanas de la familia Bharadwaja Gotra afirman ser descendientes directos de Brijaspati.

Brijaspati en la Astrología Védica

En el yiotisha (la astrología hinduista), Brijaspati es el propio planeta Júpiter, el cual es uno de los nava graja (‘nueve planetas’), que los hindúes creen que influyen en la conducta de los seres humanos. Brijaspati es considerado el más beneficioso de los planetas. Rige los signos Dhanus (‘arco’, Sagitario) y Mīna (‘pez’, Piscis). Es exaltado en Karka (Cáncer) y cae en en Makara (Capricornio. El Sol, la Luna y Marte son amistosos con Brijaspati, Mercurio es hostil y Saturno es neutral.

En el Yiotisha mela es considerado el elemento akasha (éter). Indica vastedad, crecimiento y expansión en el horóscopo de una persona. Brijaspati también representa el balance del karma pasado, las creencias religiosas, el conocimiento adquirido y los hijos. Está relacionado con la educación y la enseñanza. Los humanos que tienen a Júpiter dominante en su horóscopo pueden engordar con el progreso en la vida y su imperio y prosperidad aumentan; la diabetes es una enfermedad directamente relacionada con Júpiter.

Adoración a Brijaspati

Los hinduistas creen que la adoración de Brijaspati ―o del planeta Júpiter, que es lo mismo― cura las enfermedades del estómago y libera de pecados cometidos.

Su mantra es:

om rim gurú e namah. 

Otro mantra es:

ॐ ग्रां ग्रीं ग्रौं सः गुरवे नमः ।

oṁ grāṁ grīṁ grauṁ saḥ gurave namaḥ

Brijaspati es el señor de nakshatras o mansiones lunares:

Punarvasu

Vishakha

Purva Bhadrapada.

Los siguientes ítems están asociados con Brijaspati:

color: amarillo

metal: oro

piedra: topacio amarillo.

estación: invierno (nieve).

dirección: noreste

elemento: éter.

Diaus

En la primera religión védica (previa a la religión hinduista) Diaúsh Pitá o Diaúsh Pitrí era el Padre de los Cielos, esposo de Prituí (la Tierra) y padre de Agní (dios del fuego) e Indra (dios del cielo).1

द्यौष्पिता, o द्यौष्पितृ en escritura devánagari.

dyaúṣpitā́, o dyauṣpitṛ en el sistema IAST de transliteración.

Pronunciación: [diaúsh pitá] o [diaúsh pitrí]

Sus orígenes se pueden trazar desde el dios del cielo Dieus (en la religión protoindoeuropea) quien aparece en el idioma griego como Zeus pater (genitivo diòs, y acusativo día), en latín como Júpiter (IúPiter, que en latín arcaico era Iovis Páter: ‘padre del cielo’), en eslavo como Div, y en la mitología germana y noruega como Tyr, Zir o Ziu.

En el Rig-veda, Diaúsh Pitá aparece en invocaciones simples en los himnos 1.89, 1.90, 1.164, 1.191 y 4.1.

En los Vedas se refiere al Cielo divino o al cielo físico (que en los Vedas se considera dividido en tres partes: avama, madhiama y uttama (o tritíia).4 y generalmente como el padre (Diaúsh Pitrí), mientras que la Tierra es la madre (Diavá Prithiví), y Ushás la hija. Raramente se lo ve como una diosa, hija de Prayápati.5

En el Rig-veda 1.89.4b, Diaúsh Pitá aparece con Mata Prithuí (‘Madre Tierra’).

En el texto sánscrito Púrusha sukta dice que Diaúsh Pitá fue creado de la cabeza del ser primigenio Púrusha.

Las principales devis (diosas) son:

Uma (esposa del dios Sivá)

Parvati es una diosa de la religión hinduista. Su nombre significa ‘hija del monte Pārvata’ (siendo párvata ‘montaña’) o también ‘arroyo de montaña’.

Es hija de Jimavat (‘que tiene nieve’, los montes Himalaya) y esposa del dios Shiva. Es madre de Ganesh (dios con cabeza de elefante) y de Kartikeia (Skanda, el dios de la guerra).

Parvati (también llamada Uma), tiene dos aspectos: las diosas Durgā y Kālī.

Uma

Parvati también es llamada Umā (pronunciado úma), que en sánscrito significa literalmente ‘lino’. Sin embargo en el Shiva-purana se explica que este término significa ‘oh, no’. La madre de Uma le dijo a esta: u mā, que en el contexto de su historia, significa ‘oh [hija], no [practiques austeridades]’.

Como esposo de Uma, al dios Shiva se lo conoce como:

Uma Nath (señor de Uma),

Umapati (esposo de Uma),

Uma Sajaia (compañero de Uma),

Umesh (señor de Uma). También hay una deidad en la India denominada Umeśa: es una combinación de esta pareja, Uma e Īśa (Shiva, ‘el Señor’) en una sola estatua.

Durgā

En sánscrito: ‘difícil de acercarse, inalcanzable (dur: ‘duro, difícil’; gā: ‘ir’, en inglés go). Simboliza el amor maternal.

En la iconografía, es personificada con cabello largo y perfectamente acomodado en una larga trenza adornada con muchas y diversas joyas, simbolizando así la fortuna material. Está vestida con un vestido sari de color rojo. En ocasiones se la representa con varios brazos. Para simbolizar su poder, está montada sobre un león, que le sirve de vehículo.

En la India es una de las deidades que tiene más templos erigidos en su honor. En Bengala se realiza su festival (el durgā-pūjā o ‘adoración a Durgā’) en el mes de Aświn (entre septiembre y octubre). A veces se la adora como nueve deidades: las Návadurga (‘nueve Durgas’).

Matadora del demonio Majishá

Cuando el demonio Majisha usurpó Suargaloka (los planetas celestiales) a los devas (dioses y diosas), estos le pidieron la ayuda a los tres dioses Brahmá, Visnú y Shiva, quienes unificaron sus energías materiales y crearon a Durgá, para matar al demonio. Los dioses le dieron las ropas y le dieron como vehículo un león. Ella sola peleó contra Majishasura y su enorme ejército. Durante la batalla, de su frente surgió su aspecto más fiero, terrorífico y enloquecido: Kālī. Derrotó al ejército, mató a Majisha y restauró la paz y el orden en el mundo.

Se la considera la protectora del mundo, que reposa en su regazo.

Esta Durgá es un aspecto de Deví, también conocida como Devi Majamaia. En el texto Devi-majatmiam ella es conocida también como Majamaia.

Según los vaisnavas (visnuistas, que consideran que el dios Visnú y su consorte Lakshmí son los dioses superiores a todos), Durgá-Parvati-Maia serían meros aspectos materiales de la diosa espiritual Laksmí.

Debido a su relación con la diosa Durgā, Maia es un nombre femenino muy utilizado en India y entre los hinduistas de todo el mundo.4

Maia

La diosa Durgā es la personificación de maia, la energía ilusoria materialista, que hace que las almas vivan lejos de Dios, dentro del universo material. Es también la sustancia de que está hecho el universo.

Esencialmente, Majamaia (‘gran Maia’) tiene el poder de cegar a los seres con engaño (moja) y también de liberarlos del velo de maia. A veces se considera que Maia es lo mismo que Laksmi, Durga, etc.

Kali

Es el aspecto horroroso de la misma divinidad. Representa la justicia violenta. Su simbolismo es un poco más complejo de comprender. Tiene el cabello enmarañado y suelto, de color negro. En su cuello hay un collar de cráneos, no está vestida, su piel es de un color grisáceo a azul o negro, en sus manos hay diferentes objetos, que pueden variar. Los más frecuentes son una cimitarra y una copa medio llena de sangre. Es común verla sosteniendo la cabeza degollada del asura (demonio) Majishasura, de piel más negra que la de ella.

Por lo general no es representada sobre algún vehículo, aunque en ocasiones se la puede ver cabalgando sobre un fantasma.

En sánscrito kālī significa color negro, tinta negra, una sucesión de nubes negras, otra manera de llamar a la noche, los gusanos generados espontáneamente de la fermentación de la leche, uno de los siete tipos de lenguas del fuego, y también abuso, censura y difamación.

En los cuentos del italiano Emilio Salgari (1862-1911), los adoradores bengalíes de la diosa Kālī eran antropófagos.

Kaliyuga

No se debe confundir a la diosa Kālī con Kali, el malvado genio rector de la actual era kali-iuga (‘era de riña’).

Vak o Sárasuati (esposa de Brahmá)

Vach es la personificación de la voz o el habla.

vāc, en el sistema AITS (alfabeto internacional para la transliteración del sánscrito).

वाच्, en escritura devanagari del sánscrito.

Pronunciación: /vách/.

Etimología: ‘palabra’. El término sánscrito vach deriva del antiguo vāk que a su vez proviene del indoeuropeo *wok-s. (En latín tenemos derivado de esta última vox, de donde a su vez en español tenemos voz).

En el Rig-veda se habla de Vach Ambhriní, hija del sabio rishi Ambhriná (‘poderoso’). Según los Vedas fue creada por Prayápati (quien luego será identificado con el dios Brahmá), que se casó con ella. En otros sitios es llamada la madre de los Vedas y la esposa de Indra.

En el Visnú-purana es hija del prayápati Daksha y esposa del sabio Kashiapa. En el Naighantuka y en el Nirukta (de Iaska) se la nombra como la voz de las esferas medias.

Muy frecuentemente se la identifica con Sárasuati (la diosa del conocimiento) y con Bharati.

En los Vedas

Sárasvatī es mencionada en el Rig-veda (el primer texto de la literatura de la India, de mediados del II milenio a. C.. Era una diosa adorada en la religión védica.

Es probable que haya comenzado como una diosa meramente fluvial, relacionada con el río Sárasuati, ya que su nombre en sánscrito significa ‘la [zona] que tiene lagos’ (sáras: ‘algo fluido’, un lago, un estanque, vatī: ‘la que posee’). Algunos «estiran» la traducción para que signifique ‘la que fluye’, lo que se puede aplicar a la mente, las palabras, las ideas, o la corriente de un río.

En el Rigveda (6, 61, 7) a Sárasuatī se le atribuye la destrucción por medio del dios Indra de Vritrasura, un gigantesco demonio que había acaparado toda el agua del mundo conocido, y que representaba la sequía, la oscuridad y el caos.

En el himno 10.184.2 del Rig-veda se la invoca junto con Sinivalí para que el embrión se adhiera al útero.

En los Puranas

En los Puranas (textos que generaron la religión hinduista) se convirtió en la diosa del aprendizaje y de las artes (por ejemplo, de la música). También es adorada como la diosa de los pensamientos veraces y del perdón.

A veces también se la equipara con otras diosas hinduistas como Vach, Savitrí y Gáiatri.

En el Vedanta

En el Vedānta se le considera la energía femenina (śakti) y el aspecto del conocimiento del Brahman. Como en los textos védicos, es la diosa del conocimiento, de la elocuencia, la poesía y la música. Los seguidores del Vedanta creen que sólo mediante la adquisición de conocimiento podrán alcanzar moksha (la liberación de la reencarnación). Sólo mediante la adoración de Sárasuatī y mediante la búsqueda continua del conocimiento verdadero con atención completa, se puede obtener la iluminación necesaria para alcanzar el moksha.

Otras Descripciones

En distintas leyendas contadas en el Majábharata y el Bhágavata-purana es (contradictoriamente) la consorte del dios Brahmā. En otras leyendas de esos mismos libros, cuando Sárasuati es la hija de Brahmá, la esposa es Savitrí y Gáiatri. Su belleza es tal que Brahmá tiene cuatro caras para poder verla desde todas las direcciones.

En las Leyes de Manu se la identifica con Durgā, o incluso con la diosa Lakshmí (la esposa del dios Vishnú) o con la esposa de Manu. En el Majábharata también aparece como hija del prajāpati (‘patriarca’, padre de la humanidad) Daksha.

El Sárasuatī stuti (‘elogio a Sárasuatī’) declara que ella es la única diosa que es adorada por los tres grandes dioses del hinduismo (Brahmá, Vishnú y Shivá. Ella es la única diosa que es adorada por los devas (dioses menores), por los asuras (demonios), los gandharvas (los músicos celestiales) y por los nagas (los seres serpentinos divinos).

Apariencia

Saraswati es la diosa hindú, adoptado como una diosa del aprendizaje y de las artes escénicas por parte de los budistas. Aquí, ella se sienta en una flor de loto saliendo del agua y juega un papel central de Asia laúd no es un "vina", como sería el caso en la India. c.1500

La iconografía de la diosa Sárasuatī la muestra como una hermosa mujer de piel clara, vestida con ropa blanca pura, sentada sobre un loto, aunque se considera que su verdadero vahan (‘vehículo’) es un cisne.

Se la asocia con el color blanco, que representa la pureza del conocimiento.

Ocasionalmente se la asocia con el color amarillo, el color de las flores de mostaza, que florecen en la época del festival de Sárasuati, en primavera.

No tiene una cantidad exagerada de adornos (como la diosa Laksmi) sino que está vestida modestamente, quizá representando su preferencia por el conocimiento por encima de los objetos materiales.

Generalmente su iconografía la muestra con cuatro brazos, que representan los cuatro aspectos de la inteligencia humana, según el hinduismo:

  • La mente (mana),
  • El intelecto (buddhi),
  • Estado de vigilia y
  • Ego (ahankara).

En sus manos sostiene cuatro objetos:

Un libro (lo cual es un anacronismo, ya que no hubo libros en la India hasta la introducción de la imprenta por los conquistadores británicos, en el siglo XVIII).

Un mālā (rosario) de perlas blancas, que representa el poder de la meditación y la espiritualidad.

Un pote con agua sagrada, que significa que el conocimiento tiene un poder purificador de los pecados.

Una vīna, instrumento musical parecido a un sitar, que representa su grado de perfección en todas las artes. Sárasuatī también se relaciona con Anurāga (el ‘apego’ por las notas musicales y el ritmo), que representa todas las emociones que se expresan mediante el discurso o la música.

Los hinduistas creen que las niñas que llevan su nombre serán muy afortunadas en sus estudios.

Frecuentemente se muestra un jansá (ánsar índico) blanco cerca de sus pies. Los hinduistas creen que si se le ofrece a un jamsá una mezcla de leche y agua, es capaz de tomar sólo la leche. De esta manera, el jansá simboliza la capacidad de sacar provecho de lo malo, o de obtener sabiduría de un conocimiento maligno. Debido a su relación con el cisne, a la diosa Sárasuatī se la conoce también como Jamsá Vajini: ‘la que tiene un ganso como vehículo’.

Se la pinta al lado de un río (el Sárasuati, que puede estar relacionado con su primera función como una diosa del agua. Su relación con el cisne y con la flor de loto también señala su origen más antiguo que el de otras diosas.

A veces se muestra también un pavo real al lado de la diosa. El pavo real representa la arrogancia y el orgullo debido a la belleza personal. Al tener un pavo real como vehículo, la diosa enseñaría que los hindúes no deben estar preocupados por la apariencia externa.

Festivales para Sárasvatī

La diosa Sárasvatī se adora durante nava ratri (nueve noches). En el Sur de la India, uno de los festivales más importantes es el Sárasuatī puyá (‘adoración’). Los tres últimos días de navaratri que empiezan en Mahalaya Amavasya (día de la luna nueva del mes Bhadrapada) se dedican a la diosa. El noveno día de nava-ratri (mahā-navami), los libros y todos los instrumentos musicales se guardan ceremoniosamente cerca del altar con los dioses, y se los adora con cantos especiales. Ese día nadie debe estudiar ni llevar a cabo ningún arte, ya que se considera que ese día la diosa misma está bendiciendo los libros y los instrumentos. El festival concluye el décimo día de navaratri (Vijaya Dashami) y la diosa se adora otra vez antes de que los libros y los instrumentos se quiten del altar. Es costumbre estudiar este día, que se llama Vidya-ārambham (literalmente, ‘comienzo del conocimiento’).

Durante Vasanta Panchami (que cae entre fin de enero y principios de febrero) los artistas, músicos, científicos, médicos y abogados le ofrecen oraciones y puyas (adoraciones con fuego, agua, inciensos, alimentos).

En Pushkar (Rayastán) el templo dedicado a la diosa se construyó en la cima de la montaña, en un punto más alto que el templo de Brahmā.

Otros nombres de la diosa Sárasvatī

Aria (‘noble’ o ‘virtuosa’)

Bhāratī (según el Majábharata, ‘la que sostiene’), discurso, voz, palabra, elocuencia, composición literaria, arte dramático, recitación dramática, la pronunciación sánscrita de un actor. Bhāratī (en los himnos de Āpri también puede ser una deidad distinta, que forma una tríada con Ilā y Sárasuatī.

Esta diosa Bhāratī sería hija de Āditya (Según el Nirukta 8.13, de Yāska).

Brāhmī o Brahmānī (la śakti o energía personificada de Brahmā)

Jansá Vahini (que tiene un ánsar indio como vehículo)

Maha-vani (gran palabra)

Shāradā

Śhonapunia, una voz sánscrita que significa ‘la purificada por la sangre’ (śóna: ‘rojo, sangre’, punya: ‘virtuoso, puro’).

Vach, la creadora del alfabeto y el sánscrito, el lenguaje de los textos sagrados hinduistas.

Vag Īśwarī (controladora de la palabra).

Vānī: palabra

Vinidra (‘[la que] no duerme’)

La dakini Yeshey Tsogyel del budismo tibetano se considera una manifestación de Sárasuatī.

Sárasvatī en otras Culturas

Aparte de su rol en el hinduismo, Sárasvatī fue —como la diosa hinduista Tara Devi— absorbida por el panteón budista y llegó hasta China a través de las traducciones al idioma chino del Sutra de la Luz Dorada, que posee una sección dedicada a ella. En la actualidad, en China ha sido prácticamente olvidada.

Dentro del budismo tántrico tibetano, fue asimilada como la consorte de Manjushri, el Bodhisattva portador de la espada de la Sabiduría.

En Japón la siguen adorando con el nombre de Benzaiten.

[Harahvatī] Aredvi Sura Anahita es la equivalente a Sárasuatī en el Avesta.

En Myanmar (Birmania) adoran a una diosa idéntica a Sárasuatī como Thuyathati, una hermosa virgen sentada sobre un hintha (en sánscrito jansá, ‘ánsar índico’). Los budistas birmanos la adoran especialmente antes de los exámenes escolares.

Algunos pretenden que la pareja de Brahmā y Sáras-vati aparecen como Abraham y Sara en la Biblia (libro sagrado de las religiones judeo-cristo-islámicas).

Savitri

gāyatrī, en el sistema AITS (alfabeto internacional para la transliteración del sánscrito).1

गायत्री, en escritura devanagari del sánscrito.1

Pronunciación: /gaiatrí/ en sánscrito1 o bien

/gáiatri/ en varios idiomas modernos de la India (como el bengalí, el hindí, el maratí o el palí).

Etimología: ‘cantada’, basada en la palabra sánscrita gaia (cantar)

Gáiatri es la forma femenina de la palabra sánscrita gaiatra, que es un himno o canto. Gáiatri es el nombre de un tipo de metro poético védico de 24 sílabas (3 grupos de 8 sílabas cada uno), o cualquier himno compuesto con ese metro. En el hinduismo, el gáiatri es un mantra en particular, y también es su personificación en la forma de la diosa Gáiatri. Fue escrito y desarrollado por un mítico sabio brahmarshi, Viswamitra.

Los versos del mantra Gáiatri son una adoración a Savitrí (el dios del Sol, ‘estimulador, vivificante’) como generador, por eso también a esta oración se personifica como Sāvitrí (hija de Savitrí) y esposa del dios creador Brahmá; se la conoce como veda matá, la madre de los Vedas.

En su iconografía, la diosa frecuentemente aparece sentada en una flor de loto roja (que significa riqueza), con cinco cabezas y diez ojos (que miran estrábicamente hacia abajo, arriba y en las ocho direcciones) y diez brazos que sostienen todas las armas de Visnú (maza, disco, etc.). Representa encarnaciones de diosas como Párvati, Sarasuati, etc. A veces, como diosa de la educación, tiene solo dos brazos, con los que sostiene un libro y una lota (recipiente de metal). En esos casos está acompañada por un cisne.

El Gáiatri Mantra

El gāyatrī mantra en escritura devanagari (en rojo, el símbolo del mantra Oṃ).

Es precedido por el prefijo om bhur bhuvah svah [ॐ भूर्भुवस्वः], una fórmula mágica tomada del verso 10.14.16 del Rig-veda (el texto más antiguo de la literatura de la India, de mediados del II milenio a. C.), el cual es un ejemplo del mantra gáiatri.

En devanagari (el alfabeto en el que se escribe habitualmente el sánscrito):

ॐ भूर्भुवः स्वः ।

तत् सवितुर्वरेण्यं ।

भर्गो देवस्य धीमहि ।

धियो यो नः प्रचोदयात् ॥

En AITS (alfabeto internacional de transliteración del sánscrito):

oṃ bhūr bhuvaḥ svaḥ

tat savitur vareṇyaṃ

bhargo devasya dhīmahi

dhiyo yo naḥ pracodayāt

El Gáiatri Mantra en transliteración española:

om

bur buváj suáj

tat savitúr váreniam

bargo devásia dímaji

díio io naj prachodáiat

El Gáiatri Mantra traducido palabra por palabra:

Om: palabra mágica formada por tres letras: a, u y m, con diversas interpretaciones esotéricas. Es una invocación a Dios;

Bhū: ‘Tierra’,

bhuvá: ‘cielo’ (atmósfera),

swá: ‘Cielo (paraíso)’. Algunos autores piensan que este término sánscrito suá proviene de la misma palabra indoeuropea de donde viene el latín sol.

Traducción al Español:

Tierra, cielo y Paraíso

ese dios del sol adorable,

en su luz de dios medito;

meditando en aquel, nosotros nos entusiasmamos.

Otra traducción dice así:

En la Tierra, el espacio y los planetas celestiales

Ese dador de inteligencia adorable

en la divina emanación Brahman de Su cuerpo medito

meditando en aquel, nosotros nos entusiasmamos.

Según el lingüista inglés Griffith (1896):

Que podamos alcanzar la gloria excelente del dios Savitar

así él pueda estimular nuestras oraciones.

Una traducción inglesa:

Oh, espléndido y vivaz Sol, te ofrecemos esta oración.

Ilumina esta anhelante mente, sé nuestro protector,

que la irradiación del divino rector guíe nuestro destino,

los sabios saludan tu magnificencia con oblaciones y palabras de alabanza.

Una traducción más tendenciosa:

¡Oh, Krisná! Tú eres dador de vida, destructor del dolor y la tristeza,

otorgador de felicidad y facilitador del paraíso.

Oh Krisná, creador del universo, que podamos recibir tu suprema luz destructora del pecado y

que nos puedas guiar a nosotros y a nuestro intelecto en la dirección correcta.

Otros Gáiatris

El grupo krisnaísta gaudía vaisnava (visnuísmo bengalí) es un credo monoteísta dentro del hinduismo. (Los Hare Krishna son una rama de ese credo).

Gauda (que se pronuncia /gouda/) es un nombre medieval de Bengala (provincia de India). Literalmente significa ‘azúcar’, ya que en la época en que se acuñó esa denominación Bengala era considerada «el país de la caña de azúcar» (en la actualidad se le debería llamar «el país del arroz»). La palabra sánscrita vaisnava quiere decir ‘relativo a Vishnú’, y en este caso particular ‘vishnuíta, adorador de Vishnú’.

Los vaisnavas de Bengala rezan no solo a la madrugada y al atardecer sino también al mediodía. El mantra gáiatri que ellos recitan tiene además del gáiatri del sol (que se mostró más arriba) varias líneas agregadas, dedicadas a:

1) la refulgencia del sol entendida como la luz Brahman que emite el cuerpo del dios Krishná,

2) el gurú o maestro espiritual,

3) el Señor Chaitania (encarnación de Krishná en el siglo XV) y

4) el propio Krisná:

Gáiatri del Gurú

Aim gurave namáj.

Aim gurudevaia vidmaje,

krisná-anandaia djīmaji,

tan no guroj prachodáiāt.

Om, al gurú (‘maestro espiritual’) reverencio.

Om, al gurú conozco,

en el que por Krisná siente felicidad medito,

ese nuestro gurú nos entusiasma.

Gáiatri de Chaitania

La siguiente línea está dedicada a Gaura (el ‘Dorado’: Krisná Chaitania Majaprabhú (Navadwip, Bengala, 1486-1534), considerado una encarnación de Krisná de piel dorada. En sánscrito krisná-chaitania significa ‘conciencia de Krisná’ (meditación constante en Krisná).

Klim

gauraia namaj.

Klim chaitaniaia vidmaje,

viswambharaia djīmaji,

tan no gauraj prachodáiāt.

Om,

al Dorado reverencio.

Om, a Chaitania conozco,

en Vishuám-bhara (‘sostenedor del universo’, Chaitania) medito,

ese nuestro Dorado nos entusiasma.

Gáiatri de Krisná

La siguiente línea está dedicada a Krisná (pastor de Vrindāvan convertido en rey). Krisná significa ‘azul oscuro’, Góvinda (go: ‘vaca’, vinda: ‘cuidador’), significa ‘pastor’ y Gopi-yana-válabha (gópī: ‘vaquera’, jana: ‘gente, grupo’, vállabha: ‘amante’) quiere decir ‘amante de todas las vaqueras’.

Klim

krishnāia, govindāia, gopi-yana-valabhaia suajá.

Om,

a Krisná Góvinda, el amante de las vaqueras, ofrezco oblaciones.

Gáiatri de Kamadeva

La siguiente línea del Gáiatri es de origen más bien pagano y no coincide con la ortodoxia hinduista, o proviene de un pasado anterior a la época védica. La interpretación actual de esta línea del Gáiatri probablemente se deba a los Seis Gosuamis de Vrindavan (discípulos de Chaitania, en el siglo XVI), quienes hicieron que la oración se dirigiera (forzando un poco su significado) a Krisna. Pero en realidad esta última estrofa se refiere claramente a Kamadeva, el dios del amor (kama: ‘deseo sexual’, deva: ‘dios’). El Kama-sutra es un texto que habla acerca del dios Kama. Se le personifica como un niño prepúber que dispara pares de flechas de flores que enamoran a los seres vivos, por eso se le llama Pushpa Bana (pushpa: ‘flores’, bana: ‘flechas’). Posiblemente esta imagen provenga del Eros griego, por lo menos del s. VIII a. C.

 

A Kama también se le llamaba Ananga (an: partícula negativa, ‘sin’; anga: ‘forma’, ‘cuerpo’), Incorpóreo, porque quedó sin cuerpo al ser quemado por la mirada del dios Shivá, ya que ―mientras este se encontraba meditando en su morada en el monte Kailash― quiso romper su concentración para enamorarlo de una mujer.

Klim

kamadevaia vidmaje,

pushpa-banaia djīmaji,

tan no ’ananga prachodaiat

Om,

a Kama-deva conozco,

en [ese dios que dispara] flechas de flores medito,

ese nuestro Incorpóreo nos entusiasma.

Prituí

En el marco del hinduismo, Prituí[cita requerida] o Pṛthvī era el nombre de la diosa del planeta Tierra y una diosa madre.

pṛthvī, en el sistema AITS (alfabeto internacional para la transliteración del sánscrito).

पृथ्वी, en escritura devánagari del sánscrito.

Pronunciación: /pr̩tʰví/

Otra variante:

pṛthivī[cita requerida], en el sistema AITS.

पृथिवी, en escritura devánagari del sánscrito.

Pronunciación: /pritiví/ o /pritjiví/

Según una tradición es la personificación del planeta Tierra, y según otra es su madre, siendo prithuí tattua, la esencia del elemento tierra. Prithuí es también llamada Dhra, Dharti, Dhrithri, que significa ‘que sostiene todo’. Como Prithuí Deví, ella es una de las dos esposas del dios Visnú (siendo la otra Laksmí’). Incluso Prithwí sería otra forma de Laksmí.

 

Otro nombre para ella es Bhumi, Bhudevi, o Devī Bhuma.

Como Mata Prithuí es la ‘Madre Tierra’, que se contrapone a Dyaus Pita ‘padre cielo’. En el Rig vedá, se nombra con frecuencia a la Tierra y al Cielo como lo dual, lo que indica posiblemente la idea de dos mitades complementarias. Ella es la esposa de Diaus Pitá (padre Cielo). La creencia generalizada de que estos dos eran originalmente una deidad única parece ser errónea.

Ella es la madre de Indra y Agní. Según una tradición, cuando Indra mató a Dyaus Pita, ella aplaudió y se casó con él. Ella está asociada a la vaca.

El rey Prithu, una encarnación del dios Visnú, ordeñó a Prithuí en forma de vaca para conseguir alimentos para todo el mundo.

Los Deva en el Vedismo

Los Vedas contienen mantras para complacer a los devas y obtener así bendiciones. El Rig-veda, el más antiguo de los cuatro Vedas, enumera 33 Deva, que más tarde los Puranas aumentaron a 330 millones.

Algunos devas representan las fuerzas de la naturaleza y otros representan los valores morales. Los principales devas abordados en el Rig-veda son Varuna, Mitra e Indra. El Aitareia-brahmana en su primera estrofa sugiere que entre los devas hay jerarquías.3

Todos los dioses en su conjunto son adorados como los Vishvedevas.

Varuna tiene el doble título de deva y asura.

Los Deva en el Hinduismo

Las Upanishads distinguen entre los dioses celestiales y las formas divinas de Dios. El Brijad-araniaka-upanishad habla de 33 dioses en los mundos celestiales, en términos de la realización de rituales e iagñás (‘sacrificios’) védicos.

Los Deva en el Budismo - Reino de los Deva

Para los budistas, los devas son seres que habitan diferentes cielos donde gozan de los placeres en recompensa a sus buenas acciones anteriores, ya que aún no han superado los niveles kármicos y están sujetos a nuevos renacimientos.

 

Los Deva en el Esoterismo

Los Deva serían igualmente seres superiores o etéricos de varios tipos, también llamados “espíritus de la tierra”.

Según el pensamiento esotérico, los Deva habitan y gobiernan los objetos naturales (como árboles, ríos, montañas, plantas o minerales) y apoyan a la evolución del planeta.

Los Deva en otras Culturas

A los devas se les relaciona con seres de otras culturas, así los persas les llamaban dev, los judíos elohim, los antiguos egipcios afries y los africanos orishás. En Japón se incluyó el tema de los Devas como antagonistas en Digimon Tamers.

Los Deutas de la enciclopedia española Espasa

En el tomo 18 de la Enciclopedia Universal Ilustrada Europeo-Americana (Espasa) (la cual se encuentra en el dominio público porque su copyright es anterior a 1929) los Devas aparecen con el nombre de Deutas. Los define así:

Los Deutas, sic, por Devas son semidioses considerados como genios del bien. Según las creencias búdicas [en realidad, según las creencias hinduistas], los Deutas nacieron del más antiguo de los bracmanes [sic, por brahmanes], pertenecen a una raza inmortal y entre ellos figura el Sol, la Luna, y las estrellas, que disfrutan de alma y vida propias. También son convertidos en Deutas después de su muerte, los hombres que lo merecen por su virtud. Habitan en Sorgon [sic, por Suarga], paraíso de Devendren [sic, por Devendra, otro nombre del dios Indra], y son hijos de Canber [sic, por Kasiapa] y Adidi [sic, por Aditi].

Visuadevas

Los Visuas, Visuadevas o Visuedevas eran todos los dioses rigvédicos en su conjunto (como un todo). Posteriormente, en el hinduismo, se denominó así eran un grupo específico de dioses menores.

viśvadeva, en el sistema AITS (alfabeto internacional para la transliteración del sánscrito).

विश्वदेव, en escritura devanagari del sánscrito.

Pronunciación: /víshuadeva/.1

Etimología: ‘todos los dioses’.1

 

Se puede ver escrito de diversas maneras: Visvadevas, Vísvadevas, Visva Devas, Visuadevas, Vísuadevas, Visvadeva, Vísvadeva, Visva Deva, Visuadeva, Vísuadeva, Visvedevas, Vísvedevas, Visve Devas, Visuedevas, Vísuedevas, Visvedeva, Vísvedeva, Visve Deva, Visuedeva o Vísuedeva.

Los Visuas en el Rig-veda

En el Rig-veda (finales del II milenio a. C.), en plural, Víshue o Vísuadevas, significa ‘todos los dioses (en conjunto)’.

Eran adorados especialmente en las ceremonias de sradhá (ritual para los antepasados) y en la ceremonia vaiśvadeva. Además, de acuerdo con las Leyes de Manu [3.90.121], las ofrendas debían hacerse a diario. Ese privilegio les fue otorgado por Brahmá y por los Pitris (antepasados convertidos en dioses), como recompensa por las severas austeridades que realizaron los Visuas en los Himalayas.

Deva en el Budismo

En el marco del budismo, un deva (देव en letras devanagari del idioma sánscrito) es una deidad benévola.

Se trata de diversos tipos de seres no humanos que comparten las características de ser más poderosos, vivir más tiempo y, en general, vivir mejor que el ser humano promedio.

Otras palabras usadas en textos budistas para referirse a seres supernaturales similares son devatā (‘deidad’) y devaputra (devaputta en pali) ‘hijo de deidades’.

Sinónimos en otros idiomas son:

cheon (idioma coreano)

lha (idioma tibetano)

ten (idioma japonés)

тэнгэр [tenger] (idioma mongol)

tep o preah (idioma camboyano)

thiên (idioma vietnamita)

天 [tiān] (idioma chino)

 

El concepto fue adoptado en Japón en parte por ser similar al concepto de kami en el Sintoísmo.

Poderes de los Deva

Desde una perspectiva humana, los deva comparten la característica de ser invisibles al ojo físico humano. La presencia de un Deva se puede detectar por aquellos humanos que han abierto el ojo divino o divia chakṣus, un poder de percepción extrasensorial o abhijna por el cual uno puede ver o percibir seres de otros planos de la existencia. Sus voces también se pueden oír por aquellos que han cultivado un poder similar del oído.

La mayoría de Deva también son capaces de construir formas ilusorias por las cuales se pueden manifestar a seres de mundos inferiores; incluso los deva superiores e inferiores tienen que hacer esto para comunicarse entre sí.

Los Deva no requieren el mismo tipo de sustento como el de los humanos, sin embargo los tipos inferiores si necesitan comer y beber. Los Deva superiores brillan con su propia luz intrínseca.

Los Deva también son capaces de moverse grandes distancias rápidamente y volar por el aire, sin embargo los Deva inferiores logran esto a través de ayudas mágicas tales como una carroza voladora.

 

 

Los Deva

Los Deva son deidades benévolas en el hinduismo y el budismo. Posteriormente fueron asimilados también a las creencias esotéricas occidentales. देव en escritura devanagari.

Deva en el sistema AITS (alfabeto internacional de transliteración sánscrita).

Etimología Deva proviene de la palabra protoindoeuropea *deiwos, un adjetivo que significaba ‘celestial’ o ‘brillante’, el cual es un derivado vrddhi de la raíz *diw, que significa ‘brillar’ (especialmente el cielo iluminado por el día). El femenino en sánscrito es devī (en protoindoeuropeo *deiwih), que significa ‘diosa’. También podría estar relacionado con la raíz *diiv, que significa ‘jugar’.

En idioma avesta el cognado era daeva, que tenía una connotación peyorativa. En el zoroastrismo posterior, los daevas eran seres malignos; pero este significado no es evidente en textos más antiguos.

La pareja de dioses Mitra-Varuna en el Rig-veda es sorprendentemente similar a la par Mithra-Ahura en el Yasna. En el ''Zend avesta, sin embargo, los daevas son retratados con cualidades guerreras como fuerzas opuestas de los ahuras (que son afines a los asuras hinduistas).

También Cognados de los Deva son:

Los dievas lituanos (en letón dievs, y en prusiano deiwas),

El dios germano tiwaz o tiúaz ―dios que aparece en la palabra inglesa tuesday (el martes, ‘día de Tiú)

En latín deus (‘dios’) y divus (‘divino’), de las que derivan las palabras inglesas divine, "deity",

En francés Dieu,

En italiano Divino, Divinitá, Dio

En español Divino, Deidad, Divinidad y Dios.

Existe un nombre propio protoindoeuropeo relacionado pero distinto: *Dyeus, que ―aunque tenga la misma raíz diú (‘cielo brillante’) originalmente puedo haberse referido al cielo, y de ahí viene el «Padre del Cielo», el dios principal del panteón indoeuropeo, que continuó en el dios sánscrito Dyaus.

En la India se convirtió en el sánscrito Dyaus Pitar (padre de los dioses), en Grecia sería Zeus Pater y en Roma Iu-Piter (Júpiter).

En el idioma hindi moderno, a los devas se los conoce como dévatas.

La palabra romaní (gitana) para «dios», del o devel, desciende directamente de dévata.

Los Devas en el Rig-Veda

Lista de dioses en el Rig-veda

El panteón en la tradición srauta consiste en varios dioses y diosas. Los principales dioses varones son los siguientes:

Agní

En el marco del hinduismo, Agni (‘fuego’ en sánscrito) es el dios védico del fuego.

Junto con los dioses Indra y Suria conformaban la “trinidad védica”, que más tarde fue reemplazada por la trinidad puránica de Brahmá, Visnú y Shivá).

En el arte hinduista se lo representa con dos rostros —lo que sugiere sus efectos beneficiosos y destructivos—, ojos y cabello negro, tres piernas y siete pares de brazos. De su cuerpo emanan siete rayos de luz (otro de sus nombres es Sapta Yijuá, ‘siete lenguas’). Su vehículo es un macho cabrío, o una cuadriga tirada por cabras (o más raramente por loros).

Actualmente en los templos hinduistas todavía se utiliza el sagrado taladro agni manthana (‘batido de fuego’) para generar fuego por fricción, que simboliza el milagroso nacimiento diario de Agni.

El Fuego Agni

El vocablo sánscrito Agni se refería especialmente al fuego del sacrificio, de tres tipos:

Gārhapatia (siendo griha: hogar),

Āhavanīia

Dakshina

Por eso también era una manera de referirse al número tres. También funcionaba como un sustituto místico de la letra r.

Este vocablo agni tiene la misma raíz indoeuropea que dio origen al término latino ignis (y el español «ígneo»), el lituano ugnis y el eslavo ognj.

Había también un dios del fuego digestivo (la acción de los ácidos gástricos les parecía a los hinduistas parecida a la acción del fuego, que cocina).

También llamaban agni a la facultad digestiva y a la bilis.

También existen varias plantas con el nombre de agni.

agni-yijuá (‘lengua del dios Agni’): consumir un sacrificio a través de Agni.

Indra

Se puede clasificar a Indra como una deidad afín a otros dioses indoeuropeos, como Thor, Perun y Zeus, y con dioses de las bebidas alcohólicas como Dionisos. El nombre de Indra también se menciona entre los dioses de los mitanni, un pueblo hurrita indoario-hablante que gobernó el norte de Siria entre el 1500 y el 1270 a. C.

En la mitología hinduista, Indra es el rey de los dioses o devas y señor del Cielo y dios principal de la primitiva religión védica (previa al hinduismo) en la India. Aparece como héroe, deidad y figura central en el libro Rig-veda (mediados del II milenio a. C.). Es considerado el dios de la guerra, la atmósfera, el cielo visible, la tormenta y el rayo, que era representado como una espada con ondulaciones (como un rayo).

Posteriormente, en el hinduismo, se convirtió en el rey de todos los semidioses (dioses inferiores) y fue superado por los dioses Brahmá, Vishnú y Shivá.

Su arma es el relámpago (vashra).1 Su vajana (vahana: ‘vehículo, montura’) es el elefante Airavata, que representa la nube de la cual Indra hace descargar su lluvia.

Entre otras cosas es el dios regente de la pupila del ojo derecho (mientras que la del izquierdo es representada por su esposa, la diosa Indrānī) o Sachi.

Su piel es blanca o amarillenta y su cuerpo está cubierto de ojos con párpados que le permiten ver todo lo que sucede en el mundo.

En realidad esos ojos fueron una maldición-bendición de sabio Gótama. Indra había seducido a la esposa del sabio, Ajalia (Ahalya). Al enterarse el asceta del adulterio, hizo que el cuerpo de Indra se llenara de decenas de vulvas. Indra hizo penitencias para pedir perdón, y el sabio terminó accediendo a convertir las vulvas en ojos.

En las escrituras hinduistas, Indra es un dios temeroso de perder su puesto como dios principal. Por eso, cuando se entera de que algún humano (como Vishuámitra) realiza muchas austeridades para ganar karma que le permita ascender en una siguiente encarnación y ocupar el puesto de Indra, éste envía a las prostitutas celestiales, las apsaras (como Urvashí, Rambhá o Menaká) para que lo seduzcan y le hagan perder todo avance místico.

Vaiu

Vaiu como Viento

Como elemento, el vaiu (aire) forma parte de los pancha majá bhuta, los ‘cinco grandes elementos’ en el hinduismo:

prithuí o bhumi: tierra

apa o yala: agua

agni o teyas: fuego

vaiu: aire

akasha: éter.

Vaiu como Dios del Viento

El concepto Vaiu es fundamental como Mukhia Vaiu (‘viento principal’) o Mukhia Prana (‘aire vital principal’), formado por un grupo de cinco divinidades, conocidas como Prana, Apana, Viana, Udana y Samana que controlan la vida, el aliento vital, el viento, el tacto, la digestión y la excreción.

En los Upanishad hay numerosas referencias a Vaiu, particularmente en el Brijad-araniaka-upanishad, donde se relata la historia de las divinidades que controlan las funciones vitales y su lucha para determinar cual de ellas es la imprescindible. Cuando una deidad como la de la visión abandona el cuerpo del hombre, este continúa viviento y se adapta a la nueva situación de invidente. Esto pasa con todas y cada una de las funciones reguladas por los dioses que controlan el cuerpo, excepto con Vaiu, que en este relato demostrará ser el imprescindible aliento que permite realizar su función al resto de deidades y por tanto mantener la vida.

Guardianes del Espacio

Vaiu es uno de los diez dioses dik pala (protectores de las direcciones): es el guardián del noroeste.

Este: Indra

Sudeste: Agní

Sur: Iama

Sudoeste: Níriti

Oeste: Varuna

Noroeste: Vaiu

Norte: Kubera

Nordeste: Ishana (un aspecto de Shivá).

Avataras

Según el texto sánscrito el Ramaiana (siglo III a. C.), Pavan ―otro aspecto de Vaiu― tuvo un papel importante en cómo la humana Anyana tuvo a su hijo semidiós Jánuman (antropoide parecido a un mono). Por eso Jánuman también recibe el nombre de Pavan Putra (hijo de Pávana) y Vaiu Putra (hijo de Vaiu). En algunos textos se lo considera un avatar parcial de Vaiu. Vaiu fue su mentor espiritual.

Según el Majabhárata (siglo III a. C.), el dios Vaiu tuvo relaciones sexuales con la reina Kunti (esposa del rey Pandu), quien así tuvo su segundo hijo: Bhima (uno de los cinco Pándavas), quien tenía la fuerza destructiva de su divino padre.

El religioso vaisnava Madhua (1238-1317) fue el fundador de la doctrina duaita o dualista ―que sostiene que Dios y las almas son diferentes―. Él afirma en sus libros ―citando el Rig-veda (el texto más antiguo de la India, de mediados del II milenio a. C.) como evidencia― que él era un avatar de este Mukhia-Vaiu, que se encarna para enseñar a las almas dignas la correcta veneración del dios Vishnú y para corregir los «errores» de la filosofía aduaita (que considera que Dios y las almas son lo mismo), de la que él estaba en contra.

Varuna

En la época védica Váruna parece ser un dios de origen indoeuropeo. En un tratado celebrado en el siglo XIV a. C. entre hititas y mitanis, se le menciona junto a Mitra y otras divinidades como uno de los garantes del acuerdo. En la religión védica primitiva (previa al hinduismo), Váruna era un dios principal, uno de los Aditias. Era uno de los dioses hindúes más importantes: el jefe de los asuras, según se menciona en el Rig-veda (mediados del II milenio a. C.).

Se le consideraba un dios del cielo o dios de la lluvia, en un aspecto más o menos negativo, ya que formaba el caos del cielo, creando lluvias, tormentas, rayos y truenos.

Váruna también regía el reino de los muertos.

Su consorte era la diosa Varuni o Varunani. El nombre de la diosa, mera derivación del propio nombre de Váruna, se ha interpretado en ocasiones como indicio de un estrato evolutivo en el panteón védico en el que las divinidades femeninas no tenían un papel relevante dentro un panteón eminentemente masculino.

Siempre iba acompañado de su hermano gemelo Mitra (‘amigo’), que era el Dios Sol del alba, de la amistad. Ambos eran los dioses del juramento y los contratos. Juntos representaban al día completo: Váruna era la noche y lo oscuro, mientras que Mitra era el día, la mañana y la luz solar. Es por ello que ambos representaban la ley, con sus dos caras.

El Átharva-veda describe a Váruna como omnisapiente, capaz de detectar cualquier mentira. Las estrellas son sus espías de mil ojos, vigilando cada movimiento de los hombres.

Mientras Mitra vigilaba que se cumplieran las promesas, los juramentos, los contratos, y la honestidad en la amistad y en todas las relaciones, Váruna hacía lo propio en su ámbito, pero de manera belicosa, tanto en el cielo como en la inmensidad de las profundidades.

Váruna era el regente de la noche «es a veces visible a la mirada de sus adoradores»; habita en una casa con mil puertas, de forma que es siempre accesible a los nombres. Se dice que tiene una excelente vista, pues conoce cuanto ocurre en el corazón de los hombres. Es el rey de los dioses y hombres; es poderoso y temible: nadie puede resistir su autoridad. «Es el soberano regente del universo», «es el que hace que brille el sol en el cielo; los vientos que soplan no son más que su aliento; él ha vaciado los cauces de los ríos, que fluyen obedeciendo a sus mandatos y ha hecho la profundidad de los mares».

Váruna En el Hinduismo

En la época puránica, Váruna pasó a ser el dios del mar, un semidiós secundario. Su vajana (vahana: ‘vehículo’) era un ser que a menudo es representado con una forma similar a la de un cocodrilo, llamado Makara.

Según el texto épico Rámaiana, Váruna era dueño de Saumanasá, el elefante del Oeste (entre los cuatro elefantes que sostienen el universo).

Maruts

En el hinduismo los Maruts son deidades de las tormentas e hijos de Rudra y Diti, y sirvientes de Indra.

मरुत, en letra devánagari.

marut, en el sistema IAST de transliteración.

Probablemente los ‘relampagueantes’ o los ‘brillantes’.

También se los conoce como los Marutgaṇa (el grupo de los Marut)

El número de Maruts varía entre 2 a 60 (3 veces 60, en el Rig vedá 8.96.8. Son muy violentos y agresivos, descritos como armados con armas de oro (rayos y relámpagos), dientes de hierro y rugen como leones, residen en el norte, andan en carros de oro tirado por caballos rojizos, a veces llamados pṛiṣatīḥ. En el Rig vedá se dice que Mātariśvan es el líder de los Marut.

En la mitología védica, los Maruts, una tropa de jóvenes guerreros, son los compañeros de Indra. De acuerdo con el mitólogo comparativo Georges Dumézil, son cognados de los Einherjar y la mítica Cacería salvaje.

De acuerdo con el Rāmāiaṇa, la madre de los Maruts, Diti, se mantuvo embarazada durante cien años para tener un hijo que fuera más poderoso que Indra. Indra lo evitó disparándole un relámpago y destruyendo el feto en un cierto número de poderosas deidades.

En los Vedá dice que son hijos de Rudra y Pṛiśni o que son hijos de los cielos o hijos del océano.

En el comentario de Iāska al Naighaṇṭuka 5.5 se los cuenta entre los dioses de la esfera media.

En la literatura posterior dice que son hijos de Diti, su número 7 o 49 (7 veces 7).

Aditias

En las religiones de la India, los Aditiás son un grupo de deidades solares, hijos de Áditi y el sabio Kashiapa.

El nombre Āditiá (‘hijos de Áditi’) y sus avatares como Aditiá, Vikrama Aditiá, Suria Aditiá, etc, son también nombres comunes en la India, como una forma de respeto al dios Sol.

En los Vedas

En el Rig-veda, los Aditiás son siete deidades de los cielos:

Amsha

Ariaman

Bhaga

Daksha

Mitra

Váruna (el más importante)

En otro pasaje del mencionado Rig-veda dice que son siete, pero no menciona al séptimo. Algunos autores creen que sería Suria, Savitrí o Ravi (tres nombre del dios del Sol).

En otro pasaje se dice que son ocho Aditiás, pero que el octavo, llamado Martanda se quedó fuera del mundo.

En algunos textos Taitirías se dice que los Aditiás son:

Amsu

Ariaman

Bhaga

Indra

Mitra

Váruna

Vivasvat (otro nombre de Suria).

Como clase de dioses, los Aditiás del Rig-veda, fueron distinguidos de otros grupos como los Marut, los Ribhús o los Vísuadevas (aunque Mitra y Váruna aparecen también en la lista de los últimos). En el Taitiríia-samhitá (del Iáyur-veda), el número que recibe es el ocho.

Rudra

Rudra es una deidad rigvédica, asociada con el viento o la tormenta, y la caza. El nombre se traduce generalmente como ‘el rugidor’. En el Rig-veda (el texto más antiguo de la India, de mediados del II milenio a. C.), Rudra ha sido elogiado como «el más poderoso de los poderosos». El himno «Sri Rudram» del Iáyur-veda es dedicado a Rudra, y es importante en la doctrina sivaísta.

Nombre Sánscrito

rudra, en el sistema AITS (alfabeto internacional para la transliteración del sánscrito).

रुद्र, en escritura devanagari del sánscrito.

Pronunciación: /rʊdrə/ o [rúdra] (no [rrúdra]) en sánscrito

La etimología del teónimo Rudra es algo incierta. Por lo general se deriva de la raíz sánscrita rud, que significa ‘chillar, aullar’.0 De acuerdo con esa etimología, el nombre de Rudra se ha traducido como ‘el que ruge’.

Según Grassman, rud también significaba ‘brillar’; entonces Rudra significaría ‘el brillante’.

Un verso rigvédico dice: «rukh draavayathi, iti rudraha», donde rukh significa ‘tristeza’ o ‘miseria’, draavayathi significa ‘expulsar’ o ‘eliminar’ e iti significa ‘eso que’ o ‘aquel que’. El verso implica que Rudra es el que elimina el mal y deja que entre la paz.

Stella Kramrisch observa una etimología diferente relacionada con el adjetivo raudra, que significa ‘salvaje’, es decir, ‘de naturaleza rudra’, y entonces traduce el nombre Rudra como ‘el salvaje’ o ‘el dios feroz’.

  1. K. Sharma sigue esa etimología alternativa y traduce el nombre Rudra como ‘el terrible’ en su glosario del Shiva-sajasranama.

El comentarista Saiana sugiere seis posibles derivaciones de Rudra. Sin embargo, otra referencia afirma que Saiana sugirió diez derivaciones.

 

En el Rig-veda 10.92.9, al nombre de Rudra se le aplica el adjetivo shivam en el sentido de ‘propicio’ o ‘amable’.

Según Gavin Flood, Shiva aparece como sustantivo propio (Śiva, ‘el amable’ o ‘el auspicioso’) recién a finales del período védico, en el Katha-araniaka.

En cambio Axel Michaels afirma que Rudra fue llamado Shiva por primera vez en el Sweta-aswatara-upanishad.

Rudra es llamado ‘el arquero’ (en sánscrito: Śarva) y la flecha es un atributo esencial de Rudra.

Este nombre Sharva aparece en el Shiva-sajasra-nama, y R. K. Sharma señala que en idiomas más modernos a menudo se utiliza como un nombre de Shiva. La palabra se deriva de la raíz sánscrita śarv, que significa ‘herir’ o ‘matar’. y R. K. Sharma utiliza ese sentido general en su traducción interpretativa del nombre Śarva como ‘aquel que mata [a las fuerzas de la oscuridad]’. Los nombres Dhanwin (‘arquero’) y Banajasta (‘arquero’, literalmente ‘flecha-mano’) también se refieren a la arquería.

En otros contextos la palabra rudra simplemente puede significar el número ‘once’.

La palabra rudraksha (‘ojo de Rudra’; siendo aksa: ‘ojo’), se utiliza como un nombre tanto para la baya del árbol Elaeocarpus ganitrus, como para un rosario de cuentas de oración hecho a partir de esas semillas.

Shiva y Rudra

El dios hinduista Shiva comparte varias características con Rudra: el teónimo Shiva se originó como un epíteto de Rudra, el adjetivo śiva (‘amable’) se utilizaba eufemísticamente para referirse a Rudra, junto con el epíteto aghora abhayankar (‘no aterrador y extremadamente tranquilo’).

En el período posvédico (en las epopeyas en sánscrito), el uso del epíteto llegó a superar el teónimo original y el nombre del dios Rudra se tomó como sinónimo del dios Shiva y desde entonces ambos nombres se utilizan indistintamente.

En los Himnos Rigvédicos

La primera mención de Rudra aparece en el Rig-veda, donde tres himnos enteros se dedican a él. En general, en el Rig-veda hay alrededor de setenta y cinco menciones a Rudra.

En el Rig-veda, el papel de Rudra como un dios temible es evidente en referencias a él como ghora (‘extremadamente aterrador’), o simplemente como asau devam (‘ese dios’). Él es ‘feroz como una fiera formidable’ (Rig-veda 2.33.11). Chakravarti resume la percepción de Rudra diciendo: «Rudra es así considerado con una especie de miedo servil, como una deidad cuya ira se debe minimizar y cuyo favor debe ganarse».

El verso 1.114 del Rig-veda es una apelación a Rudra por misericordia, donde se lo menciona como «poderoso Rudra, el dios con el pelo trenzado».

 

En el verso 7.46 del Rig-veda, Rudra se describe como armado con un arco y con flechas veloces. Como lo cita R. G. Bhandarkar, el himno dice que Rudra descarga «brillantes rayos o flechas que se extienden entre el cielo y la tierra» (Rig-veda 7.46.3), que puede ser una referencia a la potencia destructiva de los rayos.

Se cree que Rudra causa enfermedades, y cuando los creyentes hinduistas se recuperan de una enfermedad, también se lo atribuyen a la gracia de Rudra. En el verso 7.46.2 del Rig-veda se le pide que no aflija a los niños con enfermedades, y en el verso 1.114.1 se le pide que mantenga a las aldeas libres de la enfermedad. Se dice que tiene remedios curativos (Rig-veda 1.43.4), que es el mejor curandero entre todos los curanderos (Rig-veda 2.33.4), y que posee un millar de hierbas curativas (Rig-veda 7.46.3). Esto se describe en el nombre alternativo de Rudra como Vaidianatha (señor de las plantas curativas).

Regente Supremo

El verso 2.33.9 del Rig-veda llama a Rudra Ishana Bhuvana, ‘el Señor de la Tierra’.

sthirebhiraṅghaiḥ pururūpa ughro babhruḥ śukrebhiḥ pipiśehiraṇyaiḥ

īśānādasya bhuvanasya bhūrerna vā u yoṣad rudrādasuryam

Con miembros firmes, multiforme, el poderoso, el leonado, se adorna con brillantes adornos de oro:

La fuerza de Dios nunca se aparta de Rudra, aquel que es soberano de este mundo, el poderoso.

Rig-Veda

En cambio, un milenio más tarde, el Taitiríia-araniaka del Iáyur-veda (1-10-1) cita a Rudra y a Brijaspati como hijos de Bhumi (la Tierra) y el Cielo. Esto entra en conflicto directamente con la pretensión de Rudra de ser el dios supremo.

Este mundo se desea como un lugar de residencia por miles de JeevarAsis El mundo superior se desea de manera similar por miles de devas. La tierra y el cielo (Swarga) son como los dioses gemelos, Asvini Devas, que destierran las enfermedades y nos bendicen con bhogam; los Asvini Devas son los protectores del universo y su sankalpam (volición) nunca falla. Bhuloka es la esposa y el cielo es el esposo; están unidos como una pareja. La plataforma elevada para el iagam, el iaga-medai (iagña-vedi) debe ser considerada como una dama. Entre tus formas, una es el día con tonalidad blanca, la otra es la noche con tono oscuro. Ambos tús permanecen firme como Suria en el cielo con formas iguales, únicas y alternadas.

Relación con otros Dioses Védicos

Rudra le pide al dios de cuatro cabezas Brahmá que se calme.

Rudra se utiliza tanto como un nombre de Shiva y colectivamente («los Rudras») como el nombre de los Maruts. Gavin Flood caracteriza a los Maruts como «dioses de la tormenta», asociados a la atmósfera. Son un grupo de dioses, cuyo número varía entre 2 y 60, a veces también mencionados como 11, 3338 o 180 (es decir, tres veces 60, véase el verso 8.96.8 del Rig-veda).

 

A veces se menciona a los Rudras como «los hijos de Rudra», mientras que a Rudra se lo conoce como «padre de los Maruts» (Rig-veda 2.33.1).

En el verso 7.40.5 del Rig-veda, Rudra es mencionado junto con una larga lista de otros dioses. Aquí está la referencia a Rudra, cuyo nombre aparece como uno de los muchos dioses que son invocados:

Este Varuna, el líder del rito, y el real Mitra y Ariamán, sostienen mis actos, y la divina Aditi, sin oposición, es invocada con seriedad: que ellos nos den seguridad contra el mal. Yo propicio con oblaciones a las ramificaciones (vayaḥ) de esa divina alcanzable Visnú, que nos hace llover beneficios. Rudra derrama sobre nosotros la magnificencia de su naturaleza. Los Aswin han descendido hasta nuestra morada abundando con alimentos (sacrificiales).

La interpretación de un escoliasta anónimo de la palabra sánscrita vayaḥ, que significa «ramificaciones» o «ramas», es que todas las demás deidades son, por así decirlo ramas de Vishnu,

En cambio Ralph T. H. Griffith cita a Ludwig, quien escribió: «Esto [...] no da ninguna interpretación satisfactoria» y cita otros puntos de vista que sugieren que en este punto el texto está corrupto.

Brijaspati

Según las escrituras védicas, él es el purojita (sacerdote para hacer sacrificios de fuego, para obtener beneficios materiales) de los dioses, y el archienemigo de Shukra Acharia, el gurú de los danavas (demonios).

Tradicionalmente se lo describe con piel de color amarillo o dorado. Sostiene los siguientes atributos divinos:

Una vara (danda)

Una flor de loto

Un yapa-mala (cuentas de rosario, para rezar).

Su vehículo es un elefante o una cuadriga arrastrada por ocho caballos.

Tiene una vaca legendaria, que era codiciada por todos los dioses. Ella fue creada por los Ribhus (los tres dioses Ribhu, Vasha y Vibhwán, que viven en el círculo solar, y son los artistas que crearon los caballos de Indra, el carro de guerra de los Aswins y la milagrosa vaca de Brijaspati).1

Según la astrología hinduista, él preside sobre el día jueves (guru-vara).3

Es el regente del planeta Júpiter y frecuentemente se lo identifica con ese planeta.

Familia de Brijaspati

De acuerdo con el texto Shiva-purana, Brijaspati era un ser humano, sus padres eran el rishi Anguiras y su esposa Surupa. Sus hermanos son Agni, Samvarta (o Samvartana), Utathia y sus hermanas son Sinivali, Kujú, Raka, Anumati y Akupara.

Realizó austeridades en las orillas del mar en Prabhas Tirtha. El dios Shivá le otorgó la posición como un dios, maestro espiritual de los dioses, y también como uno de los nueve planetas nava-grajas (‘nueve astros’).

Esposas e Hijos de Brijaspati

Brijaspati tiene tres esposas:

Shuba, la primera esposa, dio a luz a siete hijas: Bhanumati

Raka

Archishmati

Majamati

Majishmati

Sinivali

Javishmati.

Tara, su segunda esposa, dio a luz a siete hijos y una hija.

Mamata, su tercera esposa, tuvo dos hijos: Kacha4

Bharadwash.

Los bráhmanas de la familia Bharadwaja Gotra afirman ser descendientes directos de Brijaspati.

En la Astrología Védica

En el yiotisha (la astrología hinduista), Brijaspati es el propio planeta Júpiter, el cual es uno de los nava graja (‘nueve planetas’), que los hindúes creen que influyen en la conducta de los seres humanos. Brijaspati es considerado el más beneficioso de los planetas. Rige los signos Dhanus (‘arco’, Sagitario) y Mīna (‘pez’, Piscis). Es exaltado en Karka (Cáncer) y cae en en Makara (Capricornio. El Sol, la Luna y Marte son amistosos con Brijaspati, Mercurio es hostil y Saturno es neutral.

En el Yiotisha mela es considerado el elemento akasha (éter). Indica vastedad, crecimiento y expansión en el horóscopo de una persona. Brijaspati también representa el balance del karma pasado, las creencias religiosas, el conocimiento adquirido y los hijos. Está relacionado con la educación y la enseñanza. Los humanos que tienen a Júpiter dominante en su horóscopo pueden engordar con el progreso en la vida y su imperio y prosperidad aumentan; la diabetes es una enfermedad directamente relacionada con Júpiter.

Adoración

Los hinduistas creen que la adoración de Brijaspati ―o del planeta Júpiter, que es lo mismo― cura las enfermedades del estómago y libera de pecados cometidos.

Su mantra es:

om rim gurú e namah.

 

Otro mantra es:

ॐ ग्रां ग्रीं ग्रौं सः गुरवे नमः ।

oṁ grāṁ grīṁ grauṁ saḥ gurave namaḥ

 

Brijaspati es el señor de nakshatras o mansiones lunares:

Punarvasu

Vishakha

Purva Bhadrapada.

Los siguientes ítems están asociados con Brijaspati:

color: amarillo

metal: oro

piedra: topacio amarillo.

estación: invierno (nieve).

dirección: noreste

elemento: éter.

Diaus

En la primera religión védica (previa a la religión hinduista) Diaúsh Pitá o Diaúsh Pitrí era el Padre de los Cielos, esposo de Prituí (la Tierra) y padre de Agní (dios del fuego) e Indra (dios del cielo).1

द्यौष्पिता, o द्यौष्पितृ en escritura devánagari.

dyaúṣpitā́, o dyauṣpitṛ en el sistema IAST de transliteración.

Pronunciación: [diaúsh pitá] o [diaúsh pitrí]

Sus orígenes se pueden trazar desde el dios del cielo Dieus (en la religión protoindoeuropea) quien aparece en el idioma griego como Zeus pater (genitivo diòs, y acusativo día), en latín como Júpiter (IúPiter, que en latín arcaico era Iovis Páter: ‘padre del cielo’), en eslavo como Div, y en la mitología germana y noruega como Tyr, Zir o Ziu.

 

En el Rig-veda, Diaúsh Pitá aparece en invocaciones simples en los himnos 1.89, 1.90, 1.164, 1.191 y 4.1.

En los Vedas se refiere al Cielo divino o al cielo físico (que en los Vedas se considera dividido en tres partes: avama, madhiama y uttama (o tritíia).4 y generalmente como el padre (Diaúsh Pitrí), mientras que la Tierra es la madre (Diavá Prithiví), y Ushás la hija. Raramente se lo ve como una diosa, hija de Prayápati.5

En el Rig-veda 1.89.4b, Diaúsh Pitá aparece con Mata Prithuí (‘Madre Tierra’).

En el texto sánscrito Púrusha sukta dice que Diaúsh Pitá fue creado de la cabeza del ser primigenio Púrusha.

Las principales devis (diosas) son:

Uma (esposa del dios Sivá)

Parvati es una diosa de la religión hinduista. Su nombre significa ‘hija del monte Pārvata’ (siendo párvata ‘montaña’) o también ‘arroyo de montaña’.

Es hija de Jimavat (‘que tiene nieve’, los montes Himalaya) y esposa del dios Shiva. Es madre de Ganesh (dios con cabeza de elefante) y de Kartikeia (Skanda, el dios de la guerra).

Parvati (también llamada Uma), tiene dos aspectos: las diosas Durgā y Kālī.

Uma

Parvati también es llamada Umā (pronunciado úma), que en sánscrito significa literalmente ‘lino’. Sin embargo en el Shiva-purana se explica que este término significa ‘oh, no’. La madre de Uma le dijo a esta: u mā, que en el contexto de su historia, significa ‘oh [hija], no [practiques austeridades]’.

Como esposo de Uma, al dios Shiva se lo conoce como:

Uma Nath (señor de Uma),

Umapati (esposo de Uma),

Uma Sajaia (compañero de Uma),

Umesh (señor de Uma). También hay una deidad en la India denominada Umeśa: es una combinación de esta pareja, Uma e Īśa (Shiva, ‘el Señor’) en una sola estatua.

Durgā

En sánscrito: ‘difícil de acercarse, inalcanzable (dur: ‘duro, difícil’; gā: ‘ir’, en inglés go). Simboliza el amor maternal.

En la iconografía, es personificada con cabello largo y perfectamente acomodado en una larga trenza adornada con muchas y diversas joyas, simbolizando así la fortuna material. Está vestida con un vestido sari de color rojo. En ocasiones se la representa con varios brazos. Para simbolizar su poder, está montada sobre un león, que le sirve de vehículo.

En la India es una de las deidades que tiene más templos erigidos en su honor. En Bengala se realiza su festival (el durgā-pūjā o ‘adoración a Durgā’) en el mes de Aświn (entre septiembre y octubre). A veces se la adora como nueve deidades: las Návadurga (‘nueve Durgas’).

Matadora del demonio Majishá

Cuando el demonio Majisha usurpó Suargaloka (los planetas celestiales) a los devas (dioses y diosas), estos le pidieron la ayuda a los tres dioses Brahmá, Visnú y Shiva, quienes unificaron sus energías materiales y crearon a Durgá, para matar al demonio. Los dioses le dieron las ropas y le dieron como vehículo un león. Ella sola peleó contra Majishasura y su enorme ejército. Durante la batalla, de su frente surgió su aspecto más fiero, terrorífico y enloquecido: Kālī. Derrotó al ejército, mató a Majisha y restauró la paz y el orden en el mundo.

Se la considera la protectora del mundo, que reposa en su regazo.

Esta Durgá es un aspecto de Deví, también conocida como Devi Majamaia. En el texto Devi-majatmiam ella es conocida también como Majamaia.

Según los vaisnavas (visnuistas, que consideran que el dios Visnú y su consorte Lakshmí son los dioses superiores a todos), Durgá-Parvati-Maia serían meros aspectos materiales de la diosa espiritual Laksmí.

Debido a su relación con la diosa Durgā, Maia es un nombre femenino muy utilizado en India y entre los hinduistas de todo el mundo.4

Maia

La diosa Durgā es la personificación de maia, la energía ilusoria materialista, que hace que las almas vivan lejos de Dios, dentro del universo material. Es también la sustancia de que está hecho el universo.

Esencialmente, Majamaia (‘gran Maia’) tiene el poder de cegar a los seres con engaño (moja) y también de liberarlos del velo de maia. A veces se considera que Maia es lo mismo que Laksmi, Durga, etc.

Kali

Es el aspecto horroroso de la misma divinidad. Representa la justicia violenta. Su simbolismo es un poco más complejo de comprender. Tiene el cabello enmarañado y suelto, de color negro. En su cuello hay un collar de cráneos, no está vestida, su piel es de un color grisáceo a azul o negro, en sus manos hay diferentes objetos, que pueden variar. Los más frecuentes son una cimitarra y una copa medio llena de sangre. Es común verla sosteniendo la cabeza degollada del asura (demonio) Majishasura, de piel más negra que la de ella.

Por lo general no es representada sobre algún vehículo, aunque en ocasiones se la puede ver cabalgando sobre un fantasma.

En sánscrito kālī significa color negro, tinta negra, una sucesión de nubes negras, otra manera de llamar a la noche, los gusanos generados espontáneamente de la fermentación de la leche, uno de los siete tipos de lenguas del fuego, y también abuso, censura y difamación.

En los cuentos del italiano Emilio Salgari (1862-1911), los adoradores bengalíes de la diosa Kālī eran antropófagos.

Kaliyuga

No se debe confundir a la diosa Kālī con Kali, el malvado genio rector de la actual era kali-iuga (‘era de riña’).

Vak o Sárasuati (esposa de Brahmá)

Vach es la personificación de la voz o el habla.

vāc, en el sistema AITS (alfabeto internacional para la transliteración del sánscrito).

वाच्, en escritura devanagari del sánscrito.

Pronunciación: /vách/.

Etimología: ‘palabra’. El término sánscrito vach deriva del antiguo vāk que a su vez proviene del indoeuropeo *wok-s. (En latín tenemos derivado de esta última vox, de donde a su vez en español tenemos voz).

En el Rig-veda se habla de Vach Ambhriní, hija del sabio rishi Ambhriná (‘poderoso’). Según los Vedas fue creada por Prayápati (quien luego será identificado con el dios Brahmá), que se casó con ella. En otros sitios es llamada la madre de los Vedas y la esposa de Indra.

En el Visnú-purana es hija del prayápati Daksha y esposa del sabio Kashiapa. En el Naighantuka y en el Nirukta (de Iaska) se la nombra como la voz de las esferas medias.

Muy frecuentemente se la identifica con Sárasuati (la diosa del conocimiento) y con Bharati.

En los Vedas

Sárasvatī es mencionada en el Rig-veda (el primer texto de la literatura de la India, de mediados del II milenio a. C.. Era una diosa adorada en la religión védica.

Es probable que haya comenzado como una diosa meramente fluvial, relacionada con el río Sárasuati, ya que su nombre en sánscrito significa ‘la [zona] que tiene lagos’ (sáras: ‘algo fluido’, un lago, un estanque, vatī: ‘la que posee’). Algunos «estiran» la traducción para que signifique ‘la que fluye’, lo que se puede aplicar a la mente, las palabras, las ideas, o la corriente de un río.

En el Rigveda (6, 61, 7) a Sárasuatī se le atribuye la destrucción por medio del dios Indra de Vritrasura, un gigantesco demonio que había acaparado toda el agua del mundo conocido, y que representaba la sequía, la oscuridad y el caos.

En el himno 10.184.2 del Rig-veda se la invoca junto con Sinivalí para que el embrión se adhiera al útero.

En los Puranas

En los Puranas (textos que generaron la religión hinduista) se convirtió en la diosa del aprendizaje y de las artes (por ejemplo, de la música). También es adorada como la diosa de los pensamientos veraces y del perdón.

 

A veces también se la equipara con otras diosas hinduistas como Vach, Savitrí y Gáiatri.

En el Vedanta

En el Vedānta se le considera la energía femenina (śakti) y el aspecto del conocimiento del Brahman. Como en los textos védicos, es la diosa del conocimiento, de la elocuencia, la poesía y la música. Los seguidores del Vedanta creen que sólo mediante la adquisición de conocimiento podrán alcanzar moksha (la liberación de la reencarnación). Sólo mediante la adoración de Sárasuatī y mediante la búsqueda continua del conocimiento verdadero con atención completa, se puede obtener la iluminación necesaria para alcanzar el moksha.

Otras Descripciones

En distintas leyendas contadas en el Majábharata y el Bhágavata-purana es (contradictoriamente) la consorte del dios Brahmā. En otras leyendas de esos mismos libros, cuando Sárasuati es la hija de Brahmá, la esposa es Savitrí y Gáiatri. Su belleza es tal que Brahmá tiene cuatro caras para poder verla desde todas las direcciones.

En las Leyes de Manu se la identifica con Durgā, o incluso con la diosa Lakshmí (la esposa del dios Vishnú) o con la esposa de Manu. En el Majábharata también aparece como hija del prajāpati (‘patriarca’, padre de la humanidad) Daksha.

El Sárasuatī stuti (‘elogio a Sárasuatī’) declara que ella es la única diosa que es adorada por los tres grandes dioses del hinduismo (Brahmá, Vishnú y Shivá. Ella es la única diosa que es adorada por los devas (dioses menores), por los asuras (demonios), los gandharvas (los músicos celestiales) y por los nagas (los seres serpentinos divinos).

Apariencia

Saraswati es la diosa hindú, adoptado como una diosa del aprendizaje y de las artes escénicas por parte de los budistas. Aquí, ella se sienta en una flor de loto saliendo del agua y juega un papel central de Asia laúd no es un "vina", como sería el caso en la India. c.1500

La iconografía de la diosa Sárasuatī la muestra como una hermosa mujer de piel clara, vestida con ropa blanca pura, sentada sobre un loto, aunque se considera que su verdadero vahan (‘vehículo’) es un cisne.

 

Se la asocia con el color blanco, que representa la pureza del conocimiento.

Ocasionalmente se la asocia con el color amarillo, el color de las flores de mostaza, que florecen en la época del festival de Sárasuati, en primavera.

No tiene una cantidad exagerada de adornos (como la diosa Laksmi) sino que está vestida modestamente, quizá representando su preferencia por el conocimiento por encima de los objetos materiales.

Generalmente su iconografía la muestra con cuatro brazos, que representan los cuatro aspectos de la inteligencia humana, según el hinduismo:

  • La mente (mana),
  • El intelecto (buddhi),
  • Estado de vigilia y
  • Ego (ahankara).

En sus manos sostiene cuatro objetos:

Un libro (lo cual es un anacronismo, ya que no hubo libros en la India hasta la introducción de la imprenta por los conquistadores británicos, en el siglo XVIII).

Un mālā (rosario) de perlas blancas, que representa el poder de la meditación y la espiritualidad.

Un pote con agua sagrada, que significa que el conocimiento tiene un poder purificador de los pecados.

Una vīna, instrumento musical parecido a un sitar, que representa su grado de perfección en todas las artes. Sárasuatī también se relaciona con Anurāga (el ‘apego’ por las notas musicales y el ritmo), que representa todas las emociones que se expresan mediante el discurso o la música.

Los hinduistas creen que las niñas que llevan su nombre serán muy afortunadas en sus estudios.

Frecuentemente se muestra un jansá (ánsar índico) blanco cerca de sus pies. Los hinduistas creen que si se le ofrece a un jamsá una mezcla de leche y agua, es capaz de tomar sólo la leche. De esta manera, el jansá simboliza la capacidad de sacar provecho de lo malo, o de obtener sabiduría de un conocimiento maligno. Debido a su relación con el cisne, a la diosa Sárasuatī se la conoce también como Jamsá Vajini: ‘la que tiene un ganso como vehículo’.

Se la pinta al lado de un río (el Sárasuati, que puede estar relacionado con su primera función como una diosa del agua. Su relación con el cisne y con la flor de loto también señala su origen más antiguo que el de otras diosas.

A veces se muestra también un pavo real al lado de la diosa. El pavo real representa la arrogancia y el orgullo debido a la belleza personal. Al tener un pavo real como vehículo, la diosa enseñaría que los hindúes no deben estar preocupados por la apariencia externa.

Festivales para Sárasvatī

La diosa Sárasvatī se adora durante nava ratri (nueve noches). En el Sur de la India, uno de los festivales más importantes es el Sárasuatī puyá (‘adoración’). Los tres últimos días de navaratri que empiezan en Mahalaya Amavasya (día de la luna nueva del mes Bhadrapada) se dedican a la diosa. El noveno día de nava-ratri (mahā-navami), los libros y todos los instrumentos musicales se guardan ceremoniosamente cerca del altar con los dioses, y se los adora con cantos especiales. Ese día nadie debe estudiar ni llevar a cabo ningún arte, ya que se considera que ese día la diosa misma está bendiciendo los libros y los instrumentos. El festival concluye el décimo día de navaratri (Vijaya Dashami) y la diosa se adora otra vez antes de que los libros y los instrumentos se quiten del altar. Es costumbre estudiar este día, que se llama Vidya-ārambham (literalmente, ‘comienzo del conocimiento’).

Durante Vasanta Panchami (que cae entre fin de enero y principios de febrero) los artistas, músicos, científicos, médicos y abogados le ofrecen oraciones y puyas (adoraciones con fuego, agua, inciensos, alimentos).

En Pushkar (Rayastán) el templo dedicado a la diosa se construyó en la cima de la montaña, en un punto más alto que el templo de Brahmā.

Otros nombres de la diosa Sárasvatī

Aria (‘noble’ o ‘virtuosa’)

Bhāratī (según el Majábharata, ‘la que sostiene’), discurso, voz, palabra, elocuencia, composición literaria, arte dramático, recitación dramática, la pronunciación sánscrita de un actor. Bhāratī (en los himnos de Āpri también puede ser una deidad distinta, que forma una tríada con Ilā y Sárasuatī.

 

 

Esta diosa Bhāratī sería hija de Āditya (Según el Nirukta 8.13, de Yāska).

Brāhmī o Brahmānī (la śakti o energía personificada de Brahmā)

Jansá Vahini (que tiene un ánsar indio como vehículo)

Maha-vani (gran palabra)

Shāradā

Śhonapunia, una voz sánscrita que significa ‘la purificada por la sangre’ (śóna: ‘rojo, sangre’, punya: ‘virtuoso, puro’).

Vach, la creadora del alfabeto y el sánscrito, el lenguaje de los textos sagrados hinduistas.

Vag Īśwarī (controladora de la palabra).

Vānī: palabra

Vinidra (‘[la que] no duerme’)

La dakini Yeshey Tsogyel del budismo tibetano se considera una manifestación de Sárasuatī.

Sárasvatī en otras Culturas

Aparte de su rol en el hinduismo, Sárasvatī fue —como la diosa hinduista Tara Devi— absorbida por el panteón budista y llegó hasta China a través de las traducciones al idioma chino del Sutra de la Luz Dorada, que posee una sección dedicada a ella. En la actualidad, en China ha sido prácticamente olvidada.

Dentro del budismo tántrico tibetano, fue asimilada como la consorte de Manjushri, el Bodhisattva portador de la espada de la Sabiduría.

En Japón la siguen adorando con el nombre de Benzaiten.

[Harahvatī] Aredvi Sura Anahita es la equivalente a Sárasuatī en el Avesta.

En Myanmar (Birmania) adoran a una diosa idéntica a Sárasuatī como Thuyathati, una hermosa virgen sentada sobre un hintha (en sánscrito jansá, ‘ánsar índico’). Los budistas birmanos la adoran especialmente antes de los exámenes escolares.

 

Algunos pretenden que la pareja de Brahmā y Sáras-vati aparecen como Abraham y Sara en la Biblia (libro sagrado de las religiones judeo-cristo-islámicas).

Savitri

gāyatrī, en el sistema AITS (alfabeto internacional para la transliteración del sánscrito).1

गायत्री, en escritura devanagari del sánscrito.1

Pronunciación: /gaiatrí/ en sánscrito1 o bien

/gáiatri/ en varios idiomas modernos de la India (como el bengalí, el hindí, el maratí o el palí).

Etimología: ‘cantada’, basada en la palabra sánscrita gaia (cantar)

Gáiatri es la forma femenina de la palabra sánscrita gaiatra, que es un himno o canto. Gáiatri es el nombre de un tipo de metro poético védico de 24 sílabas (3 grupos de 8 sílabas cada uno), o cualquier himno compuesto con ese metro. En el hinduismo, el gáiatri es un mantra en particular, y también es su personificación en la forma de la diosa Gáiatri. Fue escrito y desarrollado por un mítico sabio brahmarshi, Viswamitra.

Los versos del mantra Gáiatri son una adoración a Savitrí (el dios del Sol, ‘estimulador, vivificante’) como generador, por eso también a esta oración se personifica como Sāvitrí (hija de Savitrí) y esposa del dios creador Brahmá; se la conoce como veda matá, la madre de los Vedas.

En su iconografía, la diosa frecuentemente aparece sentada en una flor de loto roja (que significa riqueza), con cinco cabezas y diez ojos (que miran estrábicamente hacia abajo, arriba y en las ocho direcciones) y diez brazos que sostienen todas las armas de Visnú (maza, disco, etc.). Representa encarnaciones de diosas como Párvati, Sarasuati, etc. A veces, como diosa de la educación, tiene solo dos brazos, con los que sostiene un libro y una lota (recipiente de metal). En esos casos está acompañada por un cisne.

El Gáiatri Mantra

El gāyatrī mantra en escritura devanagari (en rojo, el símbolo del mantra Oṃ).

Es precedido por el prefijo om bhur bhuvah svah [ॐ भूर्भुवस्वः], una fórmula mágica tomada del verso 10.14.16 del Rig-veda (el texto más antiguo de la literatura de la India, de mediados del II milenio a. C.), el cual es un ejemplo del mantra gáiatri.

En devanagari (el alfabeto en el que se escribe habitualmente el sánscrito):

ॐ भूर्भुवः स्वः ।

तत् सवितुर्वरेण्यं ।

भर्गो देवस्य धीमहि ।

धियो यो नः प्रचोदयात् ॥

En AITS (alfabeto internacional de transliteración del sánscrito):

oṃ bhūr bhuvaḥ svaḥ

tat savitur vareṇyaṃ

bhargo devasya dhīmahi

dhiyo yo naḥ pracodayāt

El Gáiatri Mantra en transliteración española:

om

bur buváj suáj

tat savitúr váreniam

bargo devásia dímaji

díio io naj prachodáiat

El Gáiatri Mantra traducido palabra por palabra:

Om: palabra mágica formada por tres letras: a, u y m, con diversas interpretaciones esotéricas. Es una invocación a Dios;

Bhū: ‘Tierra’,

bhuvá: ‘cielo’ (atmósfera),

swá: ‘Cielo (paraíso)’. Algunos autores piensan que este término sánscrito suá proviene de la misma palabra indoeuropea de donde viene el latín sol.

Traducción al Español:

Tierra, cielo y Paraíso

ese dios del sol adorable,

en su luz de dios medito;

meditando en aquel, nosotros nos entusiasmamos.

Otra traducción dice así:

En la Tierra, el espacio y los planetas celestiales

Ese dador de inteligencia adorable

en la divina emanación Brahman de Su cuerpo medito

meditando en aquel, nosotros nos entusiasmamos.

Según el lingüista inglés Griffith (1896):

Que podamos alcanzar la gloria excelente del dios Savitar

así él pueda estimular nuestras oraciones.

Una traducción inglesa:

Oh, espléndido y vivaz Sol, te ofrecemos esta oración.

Ilumina esta anhelante mente, sé nuestro protector,

que la irradiación del divino rector guíe nuestro destino,

los sabios saludan tu magnificencia con oblaciones y palabras de alabanza.

Una traducción más tendenciosa:

¡Oh, Krisná! Tú eres dador de vida, destructor del dolor y la tristeza,

otorgador de felicidad y facilitador del paraíso.

Oh Krisná, creador del universo, que podamos recibir tu suprema luz destructora del pecado y

que nos puedas guiar a nosotros y a nuestro intelecto en la dirección correcta.

Otros Gáiatris

El grupo krisnaísta gaudía vaisnava (visnuísmo bengalí) es un credo monoteísta dentro del hinduismo. (Los Hare Krishna son una rama de ese credo).

 

Gauda (que se pronuncia /gouda/) es un nombre medieval de Bengala (provincia de India). Literalmente significa ‘azúcar’, ya que en la época en que se acuñó esa denominación Bengala era considerada «el país de la caña de azúcar» (en la actualidad se le debería llamar «el país del arroz»). La palabra sánscrita vaisnava quiere decir ‘relativo a Vishnú’, y en este caso particular ‘vishnuíta, adorador de Vishnú’.

Los vaisnavas de Bengala rezan no solo a la madrugada y al atardecer sino también al mediodía. El mantra gáiatri que ellos recitan tiene además del gáiatri del sol (que se mostró más arriba) varias líneas agregadas, dedicadas a:

1) la refulgencia del sol entendida como la luz Brahman que emite el cuerpo del dios Krishná,

2) el gurú o maestro espiritual,

3) el Señor Chaitania (encarnación de Krishná en el siglo XV) y

4) el propio Krisná:

Gáiatri del Gurú

Aim gurave namáj.

Aim gurudevaia vidmaje,

krisná-anandaia djīmaji,

tan no guroj prachodáiāt.

Om, al gurú (‘maestro espiritual’) reverencio.

Om, al gurú conozco,

en el que por Krisná siente felicidad medito,

ese nuestro gurú nos entusiasma.

Gáiatri de Chaitania

La siguiente línea está dedicada a Gaura (el ‘Dorado’: Krisná Chaitania Majaprabhú (Navadwip, Bengala, 1486-1534), considerado una encarnación de Krisná de piel dorada. En sánscrito krisná-chaitania significa ‘conciencia de Krisná’ (meditación constante en Krisná).

Klim

gauraia namaj.

Klim chaitaniaia vidmaje,

viswambharaia djīmaji,

tan no gauraj prachodáiāt.

Om,

al Dorado reverencio.

Om, a Chaitania conozco,

en Vishuám-bhara (‘sostenedor del universo’, Chaitania) medito,

ese nuestro Dorado nos entusiasma.

Gáiatri de Krisná

La siguiente línea está dedicada a Krisná (pastor de Vrindāvan convertido en rey). Krisná significa ‘azul oscuro’, Góvinda (go: ‘vaca’, vinda: ‘cuidador’), significa ‘pastor’ y Gopi-yana-válabha (gópī: ‘vaquera’, jana: ‘gente, grupo’, vállabha: ‘amante’) quiere decir ‘amante de todas las vaqueras’.

Klim

krishnāia, govindāia, gopi-yana-valabhaia suajá.

Om,

a Krisná Góvinda, el amante de las vaqueras, ofrezco oblaciones.

Gáiatri de Kamadeva

La siguiente línea del Gáiatri es de origen más bien pagano y no coincide con la ortodoxia hinduista, o proviene de un pasado anterior a la época védica. La interpretación actual de esta línea del Gáiatri probablemente se deba a los Seis Gosuamis de Vrindavan (discípulos de Chaitania, en el siglo XVI), quienes hicieron que la oración se dirigiera (forzando un poco su significado) a Krisna. Pero en realidad esta última estrofa se refiere claramente a Kamadeva, el dios del amor (kama: ‘deseo sexual’, deva: ‘dios’). El Kama-sutra es un texto que habla acerca del dios Kama. Se le personifica como un niño prepúber que dispara pares de flechas de flores que enamoran a los seres vivos, por eso se le llama Pushpa Bana (pushpa: ‘flores’, bana: ‘flechas’). Posiblemente esta imagen provenga del Eros griego, por lo menos del s. VIII a. C.

A Kama también se le llamaba Ananga (an: partícula negativa, ‘sin’; anga: ‘forma’, ‘cuerpo’), Incorpóreo, porque quedó sin cuerpo al ser quemado por la mirada del dios Shivá, ya que ―mientras este se encontraba meditando en su morada en el monte Kailash― quiso romper su concentración para enamorarlo de una mujer.

Klim

kamadevaia vidmaje,

pushpa-banaia djīmaji,

tan no ’ananga prachodaiat

Om,

a Kama-deva conozco,

en [ese dios que dispara] flechas de flores medito,

ese nuestro Incorpóreo nos entusiasma.

Prituí

En el marco del hinduismo, Prituí[cita requerida] o Pṛthvī era el nombre de la diosa del planeta Tierra y una diosa madre.

pṛthvī, en el sistema AITS (alfabeto internacional para la transliteración del sánscrito).

पृथ्वी, en escritura devánagari del sánscrito.

Pronunciación: /pr̩tʰví/

Otra variante:

pṛthivī[cita requerida], en el sistema AITS.

पृथिवी, en escritura devánagari del sánscrito.

Pronunciación: /pritiví/ o /pritjiví/

Según una tradición es la personificación del planeta Tierra, y según otra es su madre, siendo prithuí tattua, la esencia del elemento tierra. Prithuí es también llamada Dhra, Dharti, Dhrithri, que significa ‘que sostiene todo’. Como Prithuí Deví, ella es una de las dos esposas del dios Visnú (siendo la otra Laksmí’). Incluso Prithwí sería otra forma de Laksmí.

Otro nombre para ella es Bhumi, Bhudevi, o Devī Bhuma.

Como Mata Prithuí es la ‘Madre Tierra’, que se contrapone a Dyaus Pita ‘padre cielo’. En el Rig vedá, se nombra con frecuencia a la Tierra y al Cielo como lo dual, lo que indica posiblemente la idea de dos mitades complementarias. Ella es la esposa de Diaus Pitá (padre Cielo). La creencia generalizada de que estos dos eran originalmente una deidad única parece ser errónea.

Ella es la madre de Indra y Agní. Según una tradición, cuando Indra mató a Dyaus Pita, ella aplaudió y se casó con él. Ella está asociada a la vaca.

El rey Prithu, una encarnación del dios Visnú, ordeñó a Prithuí en forma de vaca para conseguir alimentos para todo el mundo.

Los Deva en el Vedismo

Los Vedas contienen mantras para complacer a los devas y obtener así bendiciones. El Rig-veda, el más antiguo de los cuatro Vedas, enumera 33 Deva, que más tarde los Puranas aumentaron a 330 millones.

Algunos devas representan las fuerzas de la naturaleza y otros representan los valores morales. Los principales devas abordados en el Rig-veda son Varuna, Mitra e Indra. El Aitareia-brahmana en su primera estrofa sugiere que entre los devas hay jerarquías.3

Todos los dioses en su conjunto son adorados como los Vishvedevas.

Varuna tiene el doble título de deva y asura.

Los Deva en el Hinduismo

Las Upanishads distinguen entre los dioses celestiales y las formas divinas de Dios. El Brijad-araniaka-upanishad habla de 33 dioses en los mundos celestiales, en términos de la realización de rituales e iagñás (‘sacrificios’) védicos.

Los Deva en el Budismo - Reino de los Deva

Para los budistas, los devas son seres que habitan diferentes cielos donde gozan de los placeres en recompensa a sus buenas acciones anteriores, ya que aún no han superado los niveles kármicos y están sujetos a nuevos renacimientos.

Los Deva en el Esoterismo

Los Deva serían igualmente seres superiores o etéricos de varios tipos, también llamados “espíritus de la tierra”.

Según el pensamiento esotérico, los Deva habitan y gobiernan los objetos naturales (como árboles, ríos, montañas, plantas o minerales) y apoyan a la evolución del planeta.

Los Deva en otras Culturas

A los devas se les relaciona con seres de otras culturas, así los persas les llamaban dev, los judíos elohim, los antiguos egipcios afries y los africanos orishás. En Japón se incluyó el tema de los Devas como antagonistas en Digimon Tamers.

Los Deutas de la enciclopedia española Espasa

En el tomo 18 de la Enciclopedia Universal Ilustrada Europeo-Americana (Espasa) (la cual se encuentra en el dominio público porque su copyright es anterior a 1929) los Devas aparecen con el nombre de Deutas. Los define así:

Los Deutas, sic, por Devas son semidioses considerados como genios del bien. Según las creencias búdicas [en realidad, según las creencias hinduistas], los Deutas nacieron del más antiguo de los bracmanes [sic, por brahmanes], pertenecen a una raza inmortal y entre ellos figura el Sol, la Luna, y las estrellas, que disfrutan de alma y vida propias. También son convertidos en Deutas después de su muerte, los hombres que lo merecen por su virtud. Habitan en Sorgon [sic, por Suarga], paraíso de Devendren [sic, por Devendra, otro nombre del dios Indra], y son hijos de Canber [sic, por Kasiapa] y Adidi [sic, por Aditi].

Visuadevas

Los Visuas, Visuadevas o Visuedevas eran todos los dioses rigvédicos en su conjunto (como un todo). Posteriormente, en el hinduismo, se denominó así eran un grupo específico de dioses menores.

viśvadeva, en el sistema AITS (alfabeto internacional para la transliteración del sánscrito).

विश्वदेव, en escritura devanagari del sánscrito.

Pronunciación: /víshuadeva/

Etimología: ‘todos los dioses’

Se puede ver escrito de diversas maneras: Visvadevas, Vísvadevas, Visva Devas, Visuadevas, Vísuadevas, Visvadeva, Vísvadeva, Visva Deva, Visuadeva, Vísuadeva, Visvedevas, Vísvedevas, Visve Devas, Visuedevas, Vísuedevas, Visvedeva, Vísvedeva, Visve Deva, Visuedeva o Vísuedeva.

Los Visuas en el Rig-veda

En el Rig-veda (finales del II milenio a. C.), en plural, Víshue o Vísuadevas, significa ‘todos los dioses (en conjunto)’.

Eran adorados especialmente en las ceremonias de sradhá (ritual para los antepasados) y en la ceremonia vaiśvadeva. Además, de acuerdo con las Leyes de Manu [3.90.121], las ofrendas debían hacerse a diario. Ese privilegio les fue otorgado por Brahmá y por los Pitris (antepasados convertidos en dioses), como recompensa por las severas austeridades que realizaron los Visuas en los Himalayas.

Deva en el Budismo

En el marco del budismo, un deva (देव en letras devanagari del idioma sánscrito) es una deidad benévola.

Se trata de diversos tipos de seres no humanos que comparten las características de ser más poderosos, vivir más tiempo y, en general, vivir mejor que el ser humano promedio.

Otras palabras usadas en textos budistas para referirse a seres supernaturales similares son devatā (‘deidad’) y devaputra (devaputta en pali) ‘hijo de deidades’.

Sinónimos en otros idiomas son:

cheon (idioma coreano)

lha (idioma tibetano)

ten (idioma japonés)

тэнгэр [tenger] (idioma mongol)

tep o preah (idioma camboyano)

thiên (idioma vietnamita)

天 [tiān] (idioma chino)

El concepto fue adoptado en Japón en parte por ser similar al concepto de kami en el Sintoísmo.

Poderes de los Deva

Desde una perspectiva humana, los deva comparten la característica de ser invisibles al ojo físico humano. La presencia de un Deva se puede detectar por aquellos humanos que han abierto el ojo divino o divia chakṣus, un poder de percepción extrasensorial o abhijna por el cual uno puede ver o percibir seres de otros planos de la existencia. Sus voces también se pueden oír por aquellos que han cultivado un poder similar del oído.

La mayoría de Deva también son capaces de construir formas ilusorias por las cuales se pueden manifestar a seres de mundos inferiores; incluso los deva superiores e inferiores tienen que hacer esto para comunicarse entre sí.

Los Deva no requieren el mismo tipo de sustento como el de los humanos, sin embargo los tipos inferiores si necesitan comer y beber. Los Deva superiores brillan con su propia luz intrínseca.

Los Deva también son capaces de moverse grandes distancias rápidamente y volar por el aire, sin embargo los Deva inferiores logran esto a través de ayudas mágicas tales como una carroza voladora. 

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