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Transmigración del Alma o Peregrinación del Espíritu

De acuerdo con las tradiciones Hinduistas, la Transmigración de las almas, se basa en la idea de que una alma puede salir de un cuerpo y residir en otro (humano o animal) o en un objeto inanimado.

Podemos definir la Transmigración como la moción o peregrinación del Espíritu de un cuerpo-y-alma a otro, "moción" que tiene lugar necesariamente siempre que un tal vehículo compuesto muere o se genera otro, de la misma manera que el agua podría verterse de una vasija en el mar, y ser introducida después en otra, con lo cual sería siempre "agua", pero nunca, excepto en la medida en que la vasija parece imponer una identidad y una apariencia pasajera a sus contenidos, un "agua" propia.

La Transmigración frecuentemente se suele contraponer al dogma cristiano de la resurrección de la carne.

La idea de la Transmigración aparece en varias formas en culturas tribales de muchas partes del mundo (por ejemplo, África, Madagascar, Oceanía y América del sur). La noción era conocida en la Grecia antigua, especialmente en el orfismo, y fue adoptada en forma filosófica por Platón y los pitagóricos. La creencia ganó cierta notoriedad en formas gnósticas y ocultas de cristianismo y de judaísmo y fue introducida en el pensamiento renacentista por la recuperación de los libros herméticos.

La figura de Pitágoras está vinculado a la noción de transmigración del alma. Pitágoras habría sido el introductor de este concepto en Grecia, relacionado directamente con la noción de la inmortalidad del alma, que, con el paso del tiempo, estaba llamada a convulsionar la mentalidad griega.

Primeramente, el pensamiento de Pitágoras era que el alma era inmortal. Asimismo, la mentalidad de Pitágoras era tan abierta y clara que tuvo la creencia en la transmigración del alma de un ser humano a un animal o viceversa, circunstancia que incrementaba el impacto que producía la extraña afirmación pitagórica en quienes la oían. Además, que los acontecimientos pasados se repetían en un proceso cíclico y que nada es nuevo en sentido absoluto.

La doctrina más consistente de la Transmigración se encuentra en el Hinduímo. No aparece en las escrituras hindúes más tempranas (el Rig Veda), sino que fue desarrollada en un período más tardío en el Upanishads (c. 600 A.C.).

Esencial a la concepción del destino humano después de la muerte fue la creencia de que los seres humanos nacen y mueren muchas veces. Se considera a las almas como emanaciones del espíritu divino; cada alma pasa de un cuerpo a otro en un ciclo continuo de nacimientos y muertes, estando su condición en cada existencia determinada por sus acciones en vidas anteriores.

Lo que se entiende por la transmigración es un cambio de estado o de nivel de referencia que excluye por definición la idea de un retorno a un estado o nivel que ya ha sido pasado. La transmigración del Alma sólo puede distinguirse como un caso particular de la transmigración del Espíritu, para lo cual, no obstante, puede probarse deseable emplear algún término tal como "peregrinación".

La transmigración es algo así como el viaje que realiza el Espíritu a través de las diversas formas de vida a las que anima momentáneamente, mientras dura su vida, para luego retirarse sin sufrir cambio alguno.

Es el Espíritu, quien alimenta la chispa divina de la vida que está ubicada en el ventrículo más recóndito del corazón o guhâ (refiriéndose al centro del ser individual, tradicionalmente simbolizado por este).

Se confunde frecuentemente con la metempsicosis, diferenciándose de esta en que involucra al ser real y no sólo la herencia directa o indirecta de las características psicofísicas del difunto.

También se le confunde constantemente con la reencarnación, llegando a considerase sinónimos, siendo la transmigración el paso del ser a otros estados de existencia, que están definidos por condiciones enteramente diferentes de aquellas a las cuales está sometida la individualidad humana (con la sola restricción de que, mientras se trate de estados individuales, el ser está revestido siempre de una forma, pero que no podría dar lugar a ninguna representación espacial u otra, más o menos modelada sobre la de la forma corporal); quien dice transmigración dice esencialmente cambio de estado, en cambio en la reencarnación se vuelve generalmente al mismo estado humano, no así en la falsa creencia sobre la metempsicosis, donde se puede encarnar en minerales, vegetales o animales.

La transmigración está íntimamente relacionada con el concepto de Karma (acción), que implica la resolución inevitable, para bien o para mal, de toda acción en una existencia futura. Toda experiencia de vida, tanto feliz como dolorosa, es sólo una recompensa por las buenas o malas obras hechas en existencias anteriores. El ciclo del karma y transmigración puede extenderse a través de innumerables vidas; el objetivo último es la reabsorción del alma en el océano de la divinidad de la que provino. Esta unión ocurre cuando la persona entiende la verdad acerca del alma y lo Absoluto (Brahma) y el alma se hace una con Brahma. A menudo se piensa equivocadamente que el budismo también implica la transmigración, pero la doctrina budista clásica del anatta ("ninguna alma") rechaza específicamente la visión hindú; la posición budista respecto a las obras del karma es extraordinariamente compleja.

La idea de la transmigración ha sido difundida en el mundo occidental por movimientos tales como la Teosofía, y por la proliferación más reciente de cultos religiosos orientales. La mayoría de estas versiones occidentalizadas parecen carecer del rigor intelectual y contenido filosófico de la doctrina hindú clásic.

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