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Ángeles Guardianes o Ángeles de la Guarda

En La creencia tradicional cristiana se dice que todos los seres humanos, desde que nacen, tienen un ángel guardián que los cuida de peligros físicos, morales y espirituales, que intercede ante Dios por y los acompaña al morir.

El Cristianismo postula que estos seres fueron creados para tal fin, el Espiritismo dice que anteriormente fueron almas humanas, y la Teosofía cree que los ángeles guardianes habitan adentro de nosotros.

A los Ángeles Guardianes también se les conoce como Ángeles Tutelares. Aunque existen escépticos que niegan su existencia, las Escrituras Bíblicas y los Escritos Teológicos apoyan su existencia. Esta idea se encuentra realmente en el Islam, el Cristianismo y el Judaísmo.

El Ángel de la Guarda aparece con más claridad en el Nuevo Testamento, en el pasaje donde Dios le dice a Moisés: “Voy a enviar un ángel delante de ti para protegerte en el camino y para conducirte al lugar que te prepare”. En los Hechos de los Apóstoles nos encontramos que San Pedro es liberado de la cárcel por un ángel. Cuando éste sale de prisión y llega y llama a la puerta de la casa donde están reunidos los discípulos de Jesús, al principio ellos creen que no es Pedro en persona y exclaman: “Será su ángel”.

De acuerdo con algunos teólogos los Ángeles de la Guarda son seres inteligentes dotados de enorme pureza y que ofician de puente entre Dios y su custodiado. Encarnan la voz de la conciencia, y tratan de ayudarnos y orientarnos en nuestra senda de aprendizaje y consolarnos en los momentos de aflicción. Tienen la misión, de recordarnos el camino de regreso a nuestro hogar primigenio, que es Dios.

Desde los primeros tiempos del Cristianismo, los teólogos y Padres de la Iglesia se preocuparon de los ángeles guardianes. Orígenes, decía que “los cristianos creemos que a cada uno nos designa Dios un ángel para que nos guíe y proteja”.

Honorio de Autun, en el siglo XII, fue el primero en esbozar una teoría sobre el plan específico de los ángeles guardianes. Según su criterio, desde la concepción cada alma recibía un ángel guardián, y que éste pertenecía al coro de los Ángeles.

También se puede encontrar referencias a los Ángeles Guardianes durante la época de Santo Tomás de Aquino, uno de los estudiosos experto más destacado en el tema de los ángeles, quien estaba firmemente convencido de que un ángel de la guarda asignado permanece con el alma de cada persona, incluso después de que la persona ha fallecido. Esto se asegurará de que el alma pueda tener una visión de la luz brillante. También creía que todos los ángeles de la guarda son de rango más inferior de la jerarquía celestial.

Según San Basilio “cada fiel tiene a su lado un ángel como protector y pastor para conducirlo a la vida”.

San Jerónimo exclamó: “Cómo será de grande la dignidad del alma, que cada uno tiene desde su nacimiento un ángel de la guarda asignado por Dios.”

El Catecismo de la Iglesia Católica coloca como dogma de fe a la creencia en los ángeles guardianes, afirmando que desde nuestra infancia (Mt 18-10) hasta nuestra muerte (Lc 16-22) nos cuidan, que la vida humana está rodeada por la custodia de estos seres (Sal 34,8; 91, 10-13), y que ellos interceden por nosotros ( Jb 33,23-24; Za 1,12; Tb 12,12) ante Dios.

El Papa Juan XXIII, quien era muy devoto de los ángeles en cierta ocasión mencionó lo siguiente: “El ángel custodio es un buen consejero, intercede cerca de Dios a favor nuestro; nos ayuda en nuestras necesidades, nos defiende de los peligros y de los accidentes. Me gustaría que los fieles sintieran toda la grandeza de esta asistencia de los ángeles”.

Según se cuenta, en una confidencia con un obispo canadiense, le contó que fue su ángel guardián quien le inspiró la idea del revolucionario Concilio Vaticano II.

De acuerdo con lo Compilado por: José Gálvez Krüger. Director de la Revista de Humanidades “Studia Limensia”

El Papa Juan XXIII decía que nuestra fe nos enseña que ninguno de nosotros está solo, porque desde el mismo instante en que un alma es creada por Dios para un nuevo ser humano, especialmente desde que la gracia de los sacramentos lo envuelve con su luz inefable, un Ángel perteneciente a las santas falanges de los espíritus celestes, es llamado para permanecer a su lado durante todo su peregrinaje terrestre.

No debemos olvidar nunca la presencia de nuestro Ángel Guardián, de ese príncipe celeste, que jamás debe enrojecer por causa nuestra. El respeto por su presencia supone una continencia siempre respetuosa y deferente, un homenaje conforme a la dignidad del cristiano, Templo del Espíritu Santo, amigo de Jesucristo, admitido a la comunión del Cuerpo y Sangre divinos, después de haber sido regenerados por el agua del bautismo.

El Ángel Guardián no está solamente presente, sino que su compañía desborda de ternura y de amor, lo que requiere de parte nuestra, frente a ellos, un amor pleno de ternura; es decir, de devoción.

La devoción agrega un elemento más a la piedad filial, incluso en aquella que practicamos y mostramos para con Dios. Una piedad devota quiere decir, una piedad delicada que conlleva la donación de toda el alma, de todo el corazón.

El Ángel de Dios está siempre con nosotros, con su solicitud y su afecto excepcional. Es necesario, por tanto serle devoto. La devoción se actualiza en la práctica de la oración cotidiana, en la invocación al iniciar y al terminar la jornada, pero también a todo lo largo del día; especialmente cuando las cosas son un poco complicadas y difíciles.

Allan Kardec, fundador del Espiritismo, dijo en El Libro de los Espíritus, que un ángel guardián era un espíritu protector de orden elevado, y que cada hombre tiene un Espíritu que vela por él, pero las misiones son relativas a su objeto. Según el, la tarea del ángel guardián fue voluntariamente aceptada al principio, nos eligió entre un grupo de almas que le eran simpáticas, y una vez aceptado el compromiso, éste se transformó en obligación. El ángel guardián sigue desde el nacimiento a la muerte al protegido, frecuentemente también lo acompaña en la estadía en el más allá que media entre una y otra vida, y en ciertos casos lo cuida por varias vidas o encarnaciones.

La Cábala afirma que todos tenemos un ángel que rige sobre las características de nuestra personalidad: éste no es nuestro ángel de la guarda (el cual es personal), es uno de los 72 ángeles que rodean el Trono de Dios, cantando y rotando en torno a Él según una elipse que une todas las constelaciones del zodíaco. Comúnmente, se cree que a cada persona le corresponde uno de esos 72 ángeles según su fecha de nacimiento, que ese es su ángel guardián, y que en consecuencia comparte su ángel guardián con millones de personas.

Descubre cuál es tu ángel de la guarda de acuerdo con tu fecha de nacimiento:

01 - Véhuiah - 21/25 Marzo

02 - Jéliel - 26/30 Marzo

03 - Sitael - 31 Marzo/4 Abril

04 - Elémiah - 5/9 Abril

05 - Mahasiah - 10/14 Abril

06 - Lélahel - 15/20 Abril

07 - Achaiah - 21/25 Abril

08 - Cahétel - 26/30 Abril

09 - Haziel - 1/5 Mayo

10 - Aladiah - 6/10 Mayo

11 - Lauviah - 11/15 Mayo

12 - Hahaiah - 16/20 Mayo

13 - Lézalel - 21/25 Mayo

14 - Mébahel - 26/31 Mayo

15 - Hariel - 1/5 Junio

16 - Hékamiah - 6/10 Junio

17 - Lauviah - 11/15 Junio

18 - Caliel - 16/21 Junio

19 - Leuviah - 22/26 Junio

20 - Pahaliah - 27 Junio/1Julio

21 - Nelchael - 2/6 Julio

22 - Yéiayel - 7/11 Julio

23 - Mélahel - 12/16 Julio

24 - Hahéuiah - 17/22 Julio

25 - Nithaiah - 23/27 Julio

26 - Haaiah - 28 Julio/1 Agosto

27 - Yératel - 2/6 Agosto

28 - Séhéiah - 7/12 Agosto

29 - Reiyel - 13/17 Agosto

30 - Omaël - 18/22 Agosto

31 - Lecabel - 23/28 Agosto

32 - Vasariah - 29 08/2 Septiembre

33 - Yéhuiah - 3/7 Septiembre

34 - Léhahiah - 8/12 Septiembre

35 - Chavaquiah - 13/17 Septiembre

36 - Ménadel - 18/23 Septiembre

37 - Aniel - 24/28 Septiembre

38 - Haamiah - 29 09/3 Octubre

39 - Réhael - 4/8 Octubre

40 - Iezalel - 9/13 Octubre

41 - Hahahel - 14/18 Octubre

42 - Mikaël - 19/23 Octubre

43 - Véuliah - 24/28 Octubre

44 - Yélaiah - 29 10/2 Noviembre

45 - Séhaliah - 3/7 Noviembre

46 - Ariel - 8/12 Noviembre

47 - Asaliah - 13/17 Noviembre

48 - Mihaël - 18/22 Noviembre

49 - Véhuel - 23/27 Noviembre

50 - Daniel - 28 11/2 Diciembre

51 - Hahasiah - 3/7 Diciembre

52 - Imamiah - 8/12 Diciembre

53 - Nanael - 13/16 Diciembre

54 - Nithael - 17/21 Diciembre

55 - Mébahiah - 22/26 Diciembre

56 - Poyel - 27/31 Diciembre

57 - Néamiah - 1/5 Enero

58 - Yéialel - 6/10 Enero

59 - Harael - 11/15 Enero

60 - Mitzrael - 16/20 Enero

61 - Umabel - 21/25 Enero

62 - Iahhel - 26/30 Enero

63 - Anauel - 31 Enero/4 Febrero

64 - Méhiel - 5/9 Febrero

65 - Damabiah - 10/14 Febrero

66 - Manakel - 15/19 Febrero

67 - Eyael - 20/24 Febrero

68 - Habuhiah - 25/29 Febrero

69 - Rochel - 1/5 Marzo

70 - Jabamiah - 6/10 Marzo

71 - Haiayel - 11/15 Marzo

72 - Mumiah - 16/20 Marzo

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